El valor de la imagen

J. LUIS ROJAS.

La confianza en crisis

Aparecer en la lista de instituciones que inspiran poca o ninguna confianza, sin dudas, es una aleccionadora experiencia para los que toman las decisiones estratégicas y gestionan las grandes actuaciones dentro y fuera de ellas.

Los ciudadanos siempre cuentan con mecanismos para monitorizar y enjuiciar el nivel de coherencia y consistencia entre lo que piensan, dicen y hacen las organizaciones y las personas.

El hecho de que el 69.6 por ciento de la población dominicana opine que tiene poca o ninguna confianza en los sindicatos, mientras que el 79.2 por ciento exprese lo mismo con relación a los partidos políticos, constituye en cualquier parte del mundo una rotunda derrota a las prácticas gerenciales empleadas para dirigir dichas instituciones.

Los datos citados aparecen en la última encuesta realizada por Gallup-HOY.

Como señala la encuesta Gallup-HOY publicada recientemente, es un fracaso gerencial figurar entre las doce instituciones que inspiran menor nivel de confianza. La falta de confianza impide que las organizaciones puedan cumplir con la misión y objetivos que les dieron origen.

Si los que dirigen dichas instituciones tuvieran una cultura orientada a la mejora continua, pensarían en implementar estilos gerenciales que sean más sostenibles, transparentes, creativos y democráticos.

Los altos porcentajes relativos a la poca o ninguna confianza que tienen muchos dominicanos con respecto al desempeño de varias instituciones públicas y privadas, son claras y duras evidencias de los desaciertos, torpezas y marrullerías de la administración clásica, presentes en el quehacer cotidiano de las mismas.

Es una misión imposible pretender alcanzar cambios trascendentales empleando estilos y prácticas gerenciales autoritarias y excluyentes.