El Zika y el sistema nervioso

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Es ya una realidad en el país la presencia del virus Zika, virus que se relaciona con daños al sistema nervioso en los que predominan la microcefalia y el Guillain-Barré (SGB) y las encefalitis (infección del tejido cerebral). En razón de cuestionamientos de amigos y pacientes dedicamos este “conversatorio” al tema. El virus se identificó por primera vez en el bosque de Zika en Uganda en el 1947, con focos esporádicos en países de África y Asia, pero de un tiempo a esta parte, precisamente desde el pasado mayo, iniciado con un brote en Brasil, ya está presente en el Caribe.
Se propaga por el mosquito Aedes aegypti, responsable por igual del dengue y la chikungunya, unos 20 países se encuentran en estado de alerta por su rápida expansión. Puede causar fiebre no muy alta, ojos rojos sin secreción y sin picazón, erupción cutánea con puntos blancos.
La microcefalia es una de las complicaciones del Zika. En Brasil se reportan unos 4,000 casos y en Colombia unos 500. La microcefalia es definida como la cabeza del bebé demasiado pequeña. Al nacer, el cráneo en promedio tiene unos 35 centímetros. medido con cinta a nivel de las sienes, es un 1/4 de la talla, y es siete veces mayor que la cara. La cabeza al nacimiento constituye la cuarta parte del cuerpo. La microcefalia es una disminución menor de la media para un bebé de igual edad y tamaño.
Esta enfermedad puede estar presente desde el nacimiento o manifestarse durante el primer año de vida. Con gran frecuencia se le asocia a un importante retraso mental, aunque un 15% de los niños que la padecen pueden tener una inteligencia lúcida. En tiempos normales y sin otro factor que la active, la microcefalia es una enfermedad rara, uno por cada 7,000 nacidos. La expansión del cráneo lo determina el crecimiento cerebral en la etapa fetal. En el desarrollo prenatal del humano hay varios períodos, el del huevo, el embrionario, que a su vez se divide en pre somítico, somítico y post somítico. Es durante estas dos últimas etapas cuando se diferencian y se desarrollan la mayoría de los órganos y toma forma nuestro cuerpo (entre los 30 días de vida hasta la séptima semana). Es el período denominado organogenético. La mayoría de los agentes teratogénicos, aquellos que son capaces de producir daños fetales, actúan más durante este período y es muy probable que el virus del Zika haga su daño al desarrollo cerebral en estas etapas.
Lo peor es que algunos de estos casos se acompañan de “Parálisis Cerebral”, son esos niños que vemos con daño cerebral severo, con deformaciones en las extremidades, sin comunicación alguna, apenas emiten sonidos guturales y que son dependientes de terceros para el resto de sus días; por ello piense en esto para embarazarse en este período.
En cambio en el Síndrome de Guillan-Barre se agrede la mielina de los nervios periféricos. La mielina es la capa externa que protege las neuronas y donde se realiza la mayor conducción eléctrica de los nervios, lo más importante del lenguaje neuronal, el SGB, es una enfermedad que acompaña numerosas entidades médicas como complicación. Es en verdad una enfermedad autoinmune, donde nuestro propio organismo agrede nuestro sistema nervioso, en estos casos los nervios periféricos. Si usted nota una “debilidad” muscular en sus piernas, unos calambres anormales o una parálisis de su funcionamiento, busque ayuda de inmediato, pues en ocasiones solo en horas se hace florido el síndrome.
Fueron tres médicos franceses los que hicieron las principales descripciones, el primero Jean Landry, que la llamó en el 1859 Parálisis Aguda Ascendente.
La razón de este nombre es que generalmente empieza a debilitar los músculos de las piernas y al ascender la parálisis puede llegar hasta los músculos torácicos y producir una de las razones de su gravedad, parálisis ventilatoria. Luego George Guillan y Jean Barré, médicos militares, en el 1916 describieron los encuentros electro-fisiológicos. Vemos que en el nombre dado al síndrome en el 1927 hubo una injusticia histórica. Esa parálisis de la ventilación es de mucho cuidado, necesitando el paciente un adecuado manejo en la unidad de Cuidados Intensivos con ventilación asistida. Una de mis preocupaciones es que no disponemos en el país de las suficientes camas-ventiladores para manejar un número desmedido de casos de Guillian Barré, amén de lo costoso de su manejo, así que la responsabilidad de luchar contra el malvado mosquito Aedes es una labor de todos por igual. Esperemos por igual los resultados de la reunión que se llevará a cabo mañana por parte de la Organización Mundial de Salud (OMS) a fin de determinar el alcance y los efectos de la propagación de esta enfermedad a nivel internacional.