Emblemáticas librerías como Mateca cerrarán puertas; La Trinitaria está mal

Las emblemáticas librerías del país están desapareciendo y con ellas los libros, los espacios de reflexiones, las tertulias y los encuentros para cultivar el acervo y para disipar la mente y el espíritu. Decenas de librerías han cerrado sus puertas y las pocas que quedan están programadas para decir adiós muy pronto.  Ese es el caso de la librería Mateca, fundada hace 38 años, que cerrará. La Trinitaria, con 45 años de creada, enfrenta dificultades; Thesaurus, cerró; Luna está en venta y así muchas otras liquidan sus viejas y nuevas obras bibliográficas.

Sus propietarios terminan con la frustración de no poder terminar los últimos años de sus vidas en los afanes y las satisfacciones que dan el contactar y facilitar libros para que otros puedan alimentar sus conocimientos a favor del bien propio y del país. Librería Mateca. Luisa Rodríguez y su esposo Santiago Povedano iniciaron el negocio con la ilusión de establecer en el país una librería al estilo de la Casa del Libro, de España. Por ello trajeron las mejores bibliografías que encontraron por el mundo. Lo hicieron con ideas quijotescas en un país donde no se quería leer ni el periódico.

Presión Impuestos Internos. Luis Rodríguez se quejó de que la Dirección General de Impuestos Internos se ha dedicado a escudriñar todos los nichos en los que hay que buscar dinero, incluyendo las librerías, en violación a la ley.
“Con un azote, una presión, una persecución, que por Dios esto no puede ser, pagamos cara la energía eléctrica y la Tesorería de la Seguridad Social, pagamos los impuestos y otros inventos. El año pasado tuvimos que buscar un millón de pesos, entonces lo que uno tiene que hacer es cerrar esto porque esta presión no hay quien la aguante”, indicó Rodríguez.