Don Quijote ofrece consuelo a Sancho Panza cuando salió desencantado de su gobernación:
No te enojes, Sancho. Si el gobernador sale rico de su gobierno, dicen dél que ha sido un ladrón, y si sale pobre, que ha sido un parapoco y un mentecato.
Parapoco significa persona poco avisada y corta de genio, como mentecato.
Es usual consuelo recordar que los maledicentes hablan comoquiera.
En el Quijote nunca hablan de corruptos sino de ladrones, aunque sea hacer cohechos y cobrar derechos.
En nuestro mundo de hoy también hay gobernantes que tienen ambas cualidades: son ladrones y, además, mentecatos.
Considéranse predestinados.