Emilio Lapayese – En sólo cien palabras

Intentaron propiciar un debate entre candidatos.

Nunca fue posible tal cosa. (Láutico no era candidato sino inquisidor).

Siendo realistas, mucho mejor es que no hagan ese debate, ni tales interrogatorios. Por probada incapacidad de algún participante.

¿De qué sirve reiterar una solemne promesa si luego la violan sin sonrojarse?

¿Para qué planes si no los cumplen?

¿Qué sentido tiene insistir en acabar con pobreza y corrupción si todos las aumentan?

Dos gobiernos incapaces de acabar un drenaje no pueden volver a prometerlo.

¿Prometerán de nuevo hospitales mínimamente funcionales?

Malo intercambiarse insultos pero… ¿y si dicen verdad?

¡Todos se acusan de incapaces!