Emilio Lapayese – En sólo cien palabras

Se llaman regidores y pertenecen a un Capítulo. Bellas denominaciones.

Decimos que son desinhibidos por no llamarles descarados.

Los del ayuntamiento (nunca mejor llamado) de la capital se subieron los “sueldos” a cuarenta mil pesos mensuales.

Legalmente esas funciones son honoríficas pero arguyen que la vida está muy cara y que sus hijos tienen que comer.

En verdad tienen razón y, por tanto, el salario mínimo tendría que ser igualmente de RD$40.000, especialmente por aquello de que todos los hijos acostumbran a comer.

Además del “sueldo”, les dan para gasolina, les pagan el teléfono y, de ñapa, les llaman “honorables”.