Empresarios dominicanos en NY

El domingo pasado tuve la oportunidad, gracias a un seminario organizado por la UASD, Alta Gestión Organizacional y el Consejo Consultivo de la Presidencia de los Dominicanos en el Exterior, de compartir mis ideas sobre las perspectivas económicas de los empresarios dominicanos en New York ante la crisis financiera global.

Mi conferencia magistral constó de cuatro partes; en la primera, expuse la hipótesis de la inestabilidad financiera de Hyman Minsky, que constituye una explicación de la ocurrencia periódica de crisis financieras en las economías capitalistas desarrolladas debido a los cambios en la estructura financiera durante las distintas fases del ciclo económico (auge moderado, auge eufórico y crisis financiera).

En la segunda parte, expliqué la actual crisis financiera global, comenzando por los cambios operados en el sistema financiero norteamericano desde la década de los setenta con la introducción del instrumento de la titularización y el consecuente desarrollo del hipermercado de derivados financieros, hasta el surgimiento de la crisis en el mercado hipotecario y su extensión a los demás segmentos del mercado financiero (bolsa de valores, mercado monetario, CDS, tarjetas de crédito) y terminando con los efectos de la crisis sobre la economía real: quiebras de empresas no financieras, desempleo, reducción de las demandas de consumo e inversión. En la tercera parte de mi ponencia, abordé las medidas tomadas hasta el momento y que  pudieran adoptarse en el futuro cercano, tanto en la política económica interna de EE.UU. como en la política económica internacional.

Finalmente, en la cuarta parte, expuse los puntos neurálgicos de la crisis global y los aspectos de las medidas de política expuestas que, a mi entender, están afectando y seguirán impactando sobre los empresarios, profesionales y trabajadores de la diáspora dominicana.

Después de mi intervención, el público, compuesto por más de 100 personas entre empresarios, profesionales y líderes comunitarios, hizo preguntas y comentarios. La mayoría de sus preocupaciones se concentraron en los siguientes puntos:

1. El impacto sobre la rentabilidad de los negocios de los pequeños empresarios dominicanos (bodegas, supermercados, peluquerías, corredores de bienes raíces)  de la falta de acceso al crédito bancario y la necesidad que les impone esta situación de recurrir al mercado informal de crédito con altas tasas de interés para financiar sus costos de inventarios.

2. La preocupación de los negocios de “brokers” de bienes raíces por la baja en los precios de los bienes inmuebles, principalmente las viviendas.

3. Las altas rentas de alquiler de los locales comerciales y de almacenes y los inconvenientes que conlleva la renovación de los contratos de alquiler.

4. La fuerte competencia de parte de otros grupos hispanos (puertorriqueños, cubanos) con mejores relaciones de negocio y mayor capital en el sector comercial al detalle (retailling) y de servicios.

5. Las dificultades de levantar capital en el mercado financiero para ampliar sus negocios o entrar en nuevos negocios.

6. El efecto de una devaluación del peso sobre el valor en dólar de sus inversiones en certificados del Banco Central.