Empresas familiares deben incorporar asesores externos

Los expertos en asesoría de familias empresarias Ferran Fisas y Lisa Morel conversan con Mario Méndez, editor de Economía..

Las empresas familiares deben incorporar asesores externos en sus consejos de directores o juntas directivas, que les permita contar con un órgano funcional, transparente, eficiente y con la capacidad de ejecutar un plan de desarrollo y crecimiento a largo plazo.

Los expertos en asesoría de familias empresarias Ferran Fisas y Lisa Morel, de la firmas Transmission y Exaudi Family Business Consulting explicaron que este es uno de los retos que tienen las empresas familiares dominicanas.
Fisas afirmó que las empresas familiares deben diseñar un plan para gestionar los puestos directivos, donde todas las generaciones estén presentes con una visión a futuro.
Destacaron que lo usual es que el consejo de directores, de administración o junta directiva en el país, así como en la región, esté conformado por la familia, pero de esa forma no puede tener un órgano funcional, porque no hay transparencia, ni eficacia, que son clave para que funcione este tipo de órganos.
“En estos puestos se deben elegir las personas más capacitadas para lograr una visión estratégica a futuro, que rinda cuentas, que cuestionen la gestión”, enfatizó Morel, al participar junto a Fisas en el Encuentro Económico de HOY.
Expresó que no se puede pensar que sea el hijo del fundador u otro miembro de la familia el que ocupe un cargo en el consejo de directores, porque quizás no sea la persona indicada.
“Actualmente prima el nepotismo en muchas empresas familiares y se debe tener la visión de cómo cambiarlo por una meritocracia (es un sistema basado en el mérito)”, destacó.
Fisas expresó que a la hora de decidir quién ocupa un cargo en una empresa lo que se debe evaluar es si es esta la persona que aporta más valor a la empresa y no lo que usualmente se hace, que se elige la persona que conviene porque se premia la fidelidad, la conveniencia política, la afiliación, los sentimientos y otras cosas.
Agregó que desde Exaudi Family Business trabajan con familias que han estado en este proceso, donde la propiedad gobierna pero lo hace con sabiduría, porque tiene un grupo de genios en el consejo.
Fisas expuso que este gran problema con utilizar asesores externos en el consejo de directores se soluciona en la tercera o en la cuarta generación, porque se dan cuenta de que la familia debe ser especialmente propietaria y por lo tanto se reserva el papel del gobierno y delega la funcionalidad de la empresas a profesionales.
“Esto ocurre porque buscan a los mejores para que se concreticen los proyectos. Y es poco inteligente y demasiado atrevido pensar que los mejores son precisamente los de tu familia, porque normalmente no es así”, expresó.
Agregó que cuando se habla de tercera generación se habla de primos, cuyas dinámicas no son iguales que los hermanos y que tienen otros compromisos y donde existe un universo de emociones que hay que manejar.
Morel dijo que esto se da en un proceso natural en el tercera generación y la parte más crítica que puede tener una empresa familiar es cuando debe hacer ese relevo de una primera a una segunda generación, donde se da el paso de mentalidad del fundador a crear un gobierno corporativo.
Puso como ejemplo la familia Vicini, donde sus miembros entienden que su única tarea es prepararse a nivel de tema de gobierno y ningún miembro forma parte de la corporativa de sus empresas.
Agregó que en el país hacen falta empresas que tengan consejos de administración funcional y que tengan consejo de familia que separa temas familiares de la empresa.
“Se deben dar estos pasos, de poder lograr lo que muchas familias logran en la tercera generación y que se dedican a gobernar sus empresas y que las personas más adecuadas son los que ocupan los puestos operativos”, destacó.
Dijo que Exaudi Family Business tiene un año en el país trabajando con más 55 miembros de empresas familiares y esto es parte de la planificación que están creando.
Miedo a admitir debilidad. “La principal razón por la cual no se incorpora un miembro externo es por miedo a admitir que uno no es tan bueno, y se trata de colocar a personas que saben más que tú y entonces se debe ver la humildad y saber que uno es muy bueno pero hay otros que son más buenos, pero eso es lo inteligente y esto es algo que solo los inteligentes lo hacen”, expresó Fisas.
El experto español agrega que “eso es lo inteligente. Escuchar y aprender de los buenos y no de aquel que te da la razón. En un grupo de trabajo donde todos son iguales no se mejora y lo interesante es que hay puntos de vista diferentes al tuyo, gente que te cuestiona y eso es lo sabio”.