En art space ¡obras recientes de José Pelletier!

En art space ¡obras recientes de José Pelletier!

José Pelletier. Sin título. Acrílica sobre tela,55×55 pulgadas, 2021.

“Mi obra se nutre de mi entorno psíquico, es decir, de mis interacciones con las múltiples realidades. Puedo pasar de la figuración a la abstracción en términos plásticos con igual fluidez y coherencia sin que esto signifique una ruptura con mi discurso. En la actualidad no trabajo sobre un tema único.

Me complace la simultaneidad. Me interesa la pintura en toda su extensión y sentido. No creo en sus limitaciones, más bien en sus límites es que está mi búsqueda en cuanto me voy encontrando como creador”… (José Pelletier, 2021).

En República Dominicana, a pesar de la consistente, notable y admirable labor de galeristas y promotores del arte como Mildred Canahuate, Ranier Sebelén, Lyle O. Reitzel, Juan Jose Mesa, Juan Julio Bodden, María del Carmen Ossaye, Susy Guzmán, Gamal Michelén, Luis Felipe Cartagena, Lucy García, César Miguel y Yuri Ruiz, entre otros, el coleccionismo privado con capacidad de asumir compromisos sociales, éticos y misionales para la protección de nuestro patrimonio artístico y cultural, todavía sigue constituyendo una fracción mínima reservada a empresarios exitosos e individuos de alto patrimonio neto.

Sin embargo, en las últimas décadas, a ese apasionado y edificante compromiso se suma una nueva generación de coleccionistas que apoya en lo posible a los galeristas y apuesta resuelto por las obras de nuestros más destacados creadores contemporáneos.

Este es el caso de Edwin Espinal Matos, quien justamente acaba de abrir ART SPACE, nuevo espacio expositivo de 140m2 en el tercer nivel del edificio Plaza Bolívar, localizado en el #1368 de la avenida Rómulo Betancourt, sector Bella Vista del Distrito Nacional, cuyo objetivo primordial es servir como base de diálogo fraterno entre coleccionistas y como plataforma de apoyo a las expresiones más depuradas del arte dominicano contemporáneo.

Coleccionar con pasión y lucidez, significa mucho más que seguir la simple lógica de adquirir gangas, vender prohibiciones o alardear del enorme nivel adquisitivo. Implica tener criterios de profundidad, visión trascedente y, sobre todo, arriesgar la mirada y la sensibilidad ante la complejidad de la vida, el mundo y el producto artístico.

Ahora mismo, ser un buen coleccionista de arte contemporáneo requiere una comprensión íntima del dinamismo temporal y los flujos históricos, pues el arte del presente es igualmente el arte del pasado, tal como lo advirtieron los grandes y visionarios coleccionistas del siglo XX en Europa, Estados Unidos y América Latina.

A la estirpe de coleccionistas inteligentes, atentos, arriesgados y soñadores, pertenece Edwin Espinal Matos. Esto no solo se confirma ante su colección en proceso con obras excepcionales de artistas dominicanos consagrados como Paul Giudicelli, Ramón Oviedo, Iván Tovar, Ada Balcácer, Elsa Núñez, Rosa Tavárez, Orlando Menicucci y Vicente Pimentel, junto a las de algunos emblemáticos de las nuevas generaciones como Iris Pérez, Fermín Ceballos, Rosalba Hernández y José Pelletier, sino también en la proactividad de su estilo como emprendedor, pues ni las mascarillas, ni la incertidumbre y ni siquiera el fastidioso protocolo de bioseguridadal a que debemos someternos en tiempo de pandemia, aplacaron su especial entusiasmo a la hora de abrir su vanguardista y acogedor ART SPACE la noche del pasado martes 23 de noviembre.

Precisamente, la airosa eficiencia del diseño arquitectónico interior de este nuevo espacio expositivo, así como la excelencia y trascendencia de la producción simbólica del artista seleccionado por Edwin Espinal Matos para la apertura de su ART SPACE, parecerían ya detalles reveladores de una auténtica declaración de intenciones. El expositor escogido ha sido José Pelletier (1976), reconocido, entre otras importantes distinciones, con el Primer Premio del Concurso Internacional de Pintura de Casa de Teatro (2001) y el Segundo Premio del Primer Concurso Nacional de Artes Visuales/El Agua es Vida, organizado por el INAPA (2015), obtenido por su obra pictórica titulada “Agua herida II”.

En efecto, José Pelletier es uno de los máximos exponentes de la pintura abstracta dominicana contemporánea. Discípulo aplicado de Domingo Liz; estudioso de Paúl Giudicelli y de Ramón Oviedo, Pelletier es un pintor y dibujante que asimila, subvierte y expande la práctica pictórica abstraccionista en Santo Domingo hasta unos niveles espectacularmente asombrosos de síntesis, gestualidad y libertad expresivas, mediante una gramática pictórica progresiva a base de trazos, signos autosignificativos, gestos espontáneos, grafismos energéticos, planos cromáticos, modulaciones tonales y estructuras visuales contrapunteadas.

Estudioso del Informalismo europeo y el Expresionismo Abstracto norteamericano del Siglo XX, en la última década, José Pelletier, accede a una magistral unificación de abstracción lírica y figuración posexpresionista a través de sus series de composiciones abstractas, “Jauría” y “Retratos”, materializando un formidable cuerpo de obras que en última instancia reclaman su apreciación como realidades simbólicas metamórficas que traslucen una sensibilidad poética exquisita, una práctica creadora intuitiva y un pensamiento estético radicalmente disruptivo, caracterizado además por una vitalidad y una intensidad excepcionales en el escenario artístico dominicano contemporáneo.

La disrupción creadora de José Pelletier se torna axiomática en relación a la búsqueda irresoluta del “significado evidente” que tanto habría perturbado a los grandes pintores dominicanos de la modernidad. Es decir, respecto al estatismo del diseño, las estructuras, las texturas de la materia y las superficies sensibles.

En las obras recientes de José Pelletier, resultan sorprendentes la riqueza, efectividad y elocuencia metafórica del visaje expresivo; la reactividad energética de los juegos tonales y texturales; la pulsión cinética del diseño; la capacidad sugestiva de los efectos visuales; el potencial alucinatorio de su fluida criptografía pictórica y las magnitudes líricas de los contrastes cromáticos.

Coleccionar con pasión y lucidez significa mucho más que seguir la simple lógica de adquirir gangas, vender prohibiciones o alardear del nivel adquisitivo

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