En Bogotá, el arte urbano refleja las ansias de paz

28_01_2016 HOY_JUEVES_280116_ ¡Vivir!5 C

BOGOTÁ,  – Piñas con forma de granada, campesinos desplazados y claveles saliendo de fusiles: en Bogotá, el arte urbano refleja la guerra en Colombia, pero también las ansias de paz para acabar con un conflicto armado interno de medio siglo.

La posibilidad de que se selle un acuerdo entre el gobierno y las comunistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), principal guerrilla del país, ha inspirado a artistas callejeros, según contaron algunos de ellos a la AFP bajo condición de anonimato.

Así, además de sus murales de colores desvaídos, DjLu, famoso por sus pictogramas pacifistas, salpica por el centro de la ciudad dibujos en blanco y negro de soldados disparando corazones o de una avispa con carabinas como antenas.

“Me interesaba emitir un mensaje que abriera mentes”, dice este profesor de artes plásticas de la Universidad Católica de Colombia, que se define como un “servidor de la paz” y cree que sus emoticonos son “directos y abordables” y que la calle es el mejor escaparate para difundirlos.

“No soy un tipo que ha sido desplazado por el conflicto, hay que tenerlo claro. Pero simplemente soy humano, y como humano creo que el conflicto es absurdo”, afirma, sobre la conflagración interna que se inició en los años 1960 como una sublevación campesina y ha desangrado a Colombia.El grafiti vive desde hace años un auge en la

capital colombiana, promovido por la alcaldía de Gustavo Petro (2012-15), un exguerrillero del disuelto M-19. Incluso, existe un recorrido turístico privado para conocer gigantescos murales en puntos emblemáticos de la ciudad.

“Prefiero una paz chueca que una guerra perfecta”, sintetiza DjLu en relación a las pláticas del gobierno con las FARC en La Habana desde hace más de tres años.

Su espíritu refleja la esperanza de la mayoría de colombianos por un país sin conflicto armado, en el que además de las FARC han participado otras guerrillas, paramilitares y agentes del Estado, con el narcotráfico como trasfondo y un saldo de 220.000 muertos y seis millones de desplazados.

Desde el inicio de las conversaciones en Cuba, el apoyo de la ciudadanía al proceso de paz ha ido en aumento.