En el Día de la Constitución

Conscientes de que es necesario alcanzar para ellas la plenitud de respeto, muchos ciudadanos se remiten más que antes a la importancia incontrastable de las normas constitucionales vigentes y reaccionan con vigorosa actitud de rechazo a las inobservancias de sus mandatos, debilidades de aplicación y las manipulaciones a que se recurre a veces para simular la subordinación a sus dictados. Su vulnerabilidad persiste en parte por la falta de un apoyo real de los poderes del Estado que omiten la actualización de numerosas leyes para que se correspondan con la Constitución,situada sobre toda expresión adjetiva en materia legislativa.

El negativo historial de modificaciones unilaterales ha estado expuesto a la suma de nuevos actos contra su permanencia, condición imprescindible para consolidar la seguridad jurídica contra eventuales intentos futuros de modificarla o desconocerla por interés particular. Solo la conjunción de posiciones cívicas expuesta en contundentes sondeos de opinión (y no solo por la actitud de algún sector partidario) pudo frenar recientes componendas para alterar la Constitución. En esta fecha de honores al nacimiento de la Carta Magna en 1844, sectores nacionales deben reafirmarse en el compromiso de fortalecer las instituciones, atentos al rol del Tribunal Constitucional que desde sus inicios se hace sentir como alta instancia de protección al orden legal.

Preservación de recursos vitales

En medio del abrupto desconocimiento por Estados Unidos de que el cambio climático es una realidad in crescendo, emergen en muchas partes del mundo iniciativas privadas de compromiso con la causa ambiental. Con o sin gobiernos, fuertes o débiles, diversos núcleos de la humanidad se lanzan a la calle del medio dispuestos a contrarrestarle daños a la casa de todos: La Tierra. República Dominicana se adhiere a ese curso salvador.
Sectores empresariales y autoridades locales han entrado en revisión de lo alcanzado desde 2017 cuando se dio comienzo a una agenda de protección a la naturaleza en estas latitudes. Son pequeños pasos como granos de arena para llevar procesos industriales a la reducción de gases de efecto invernadero. Nadie en su sano juicio puede negarse a cuidar el planeta.