En el palacio

Después de más de trece horas de vuelo, el gigantesco avión operado por Qatar Airways que había partido la noche del domingo desde  Nueva York, descendió sobre el aeropuerto de Doha, la capital del rico Estado árabe de Qatar.

Eran las 7:20 de la noche del pasado lunes 3 de noviembre y mientras la nave carreteaba hacia el área de rampa, observé  ondear desde mi ventanilla la bandera de República Dominicana al lado de la de Qatar sobre la parte frontal de un edificio de la terminal donde en la madrugada del martes se recibió al presidente Leonel Fernández, su esposa Margarita Cedeño y al resto de su comitiva que llegaron en vuelo privado procedente de Londres…

El avión se detuvo en el área de rampa y desde allí los pasajeros fuimos transportados en autobuses hasta el edificio de la Terminal para el chequeo en Migración. Pase mi pasaporte al oficial que vestía de bata y turbante, y éste lo recibió con normalidad. Pero en algún momento lo noté un tanto turbado chequeando el documento frente a su computadora. Viró la cara y solicitó la asistencia de algún supervisor, pero ese superior no llegaba y en eso me pidió esperar en un rincón, mientras él abandonaba su casilla y se dirigía con mi pasaporte en mano a otro lugar.

No tenía idea de lo que estaba ocurriendo, mi visado estaba en orden, había sido gestionado en Santo Domingo a través de la Cancillería y en un terrible inglés le  expliqué que era periodista y  que llegaba para cubrir una visita oficial del Presidente dominicano. El oficial me escuchó y pareció entenderme, así que no comprendía la demora en autorizarme el ingreso. En ese rincón frente al área de Migración esperé de pie por unos 20 minutos, hasta que finalmente retornó y me hizo señas de que me acercara de nuevo a la casilla.

Esta vez sonreía y el detalle era que no sabía la ubicación geográfica de República Dominicana. Hace más de dos años que  establecimos relaciones diplomáticas con Qatar, pero era la primera vez que un Presidente dominicano giraba una visita al Golfo Pérsico. Qatar ingresó a los Emiratos Árabes Unidos en 1971 después de haber sido un protectorado inglés, pero ese mismo año se retiró de la Federación y se transformó en Estado independiente.

El Emil Hamad Bin Khalifa Al Thani tomó el poder en 1995 tras un cruento golpe de Estado contra su propio padre, Ahmad B’Ali. Desde entonces está al frente del país de mayor ingreso per cápita del mundo, unos 70,000 millones de dólares anuales, gracias a la explotación de sus yacimientos petroleros cuyas reservas se estiman en 15 billones de barriles, siendo, además, el principal exportador de gas natural a Estados Unidos.