En el Palacio

POR MANUEL JIMÉNEZ
El extinto Presidente Joaquín Balaguer tenía fama de no ser puntual, pero esto en él era muy relativo. Balaguer, más bien, manejo siempre una figura de hombre impredecible. Nunca se sabía qué haría o en qué momento llegaba a determinada actividad oficial. Recuerdo que en una mañana en el curso del primer cuatrienio de sus últimos gobiernos, estaba anunciada la inauguración de la Plaza España, en la zona colonial de Santo Domingo. Con ello, quedaba oficializada la decisión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

El acto estaba programado para las 10:00 de la mañana, pero por alguna razón no explicada, Balaguer se presentó a la ceremonia con una hora de antelación y ello desencadenó un corre corre terrible. Cuando el entonces gobernante llegó a la plaza, la zona escogida para la ceremonia estaba virtualmente desierta, con la sola presencia de oficiales de seguridad, obreros que daban los toques finales a las instalaciones y algunos periodistas, entre los que me encontraba. El español Federico Mayor Zaragoza, entonces Director General de la UNESCO, fue llamado a su hotel para que se presentara de inmediato a la plaza y algunos de los secretarios de Estado y directores generales invitados llegaron a la zona aun arreglándose la corbata. Balaguer acostumbraba también a sorprender con su llegada a las ceremonias semanales de inauguraciones de obras públicas, pero en otros casos llego a presentarse a estos actos incluso pasado el mediodía. Traigo esta anécdota a colación porque en el Presidente Leonel Fernández la impuntualidad no es relativa, es reiterativa.

El miércoles, se anunció para las 9:00 de la mañana su presencia en el acto de inicio del Seminario Internacional Sobre los Avances Recientes en los Fondos de Pensiones, pero se presentó una hora más tarde. Algunos de los presentes se inquietaban y preguntaban a los periodistas frecuentemente por las razones del retraso. ¡Eso es lo normal!, era la respuesta.

——

Elena Viyella de Paliza, Presidenta del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), figuró entre los invitados al acto de apertura del Seminario Internacional, pero se retiró poco antes del final de la clausura de la ceremonia, aún estando presidiendo la actividad el Presidente Fernández. Algunos hicieron conjeturas y trataron de relacionar aquel retiro a destiempo con una supuesta inconformidad con los conceptos que el gobernante había externados en la víspera en torno a la ética empresarial. Se trataba de un error y de una especulación sin base.

Doña Elena estaba invitada a una conferencia que bajo los auspicios del Consejo Consultivo Económico, Social e Institucional dictó el español Jaime Montalvo Correa, en la sede de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, recinto Santo Domingo, a la que también asistió el Presidente Fernández. La dirigente empresarial no quiso ser impuntual, pues la conferencia estaba pautada para las 11:00 de la mañana, y la actividad de los fondos de pensiones parecía extenderse. Fernández llegó más tarde al recinto de la PUCMM, con media hora de retraso debido a que decidió permanecer en la apertura del seminario para escuchar la conferencia de un experto chileno.

Lo que si llamó la atención en la conferencia del doctor Montalvo, Presidente del Consejo Económico y Social de España, fue que solo la mitad de los asientos del auditorio estaban ocupado. Monseñor Agripino Núñez Collado se empeño en destacar en la presentación de la conferencia la categoría de los presentes, entre los que figuraban  legisladores, empresarios, dirigentes políticos y lideres comunitarios, pero por lo importante del tema (Dialogo Social y la Participación en la Construcción de Democracia) la concurrencia debió haber sido cuantitativamente mayor. Al término de la conferencia, el Presidente Fernández, Núñez Collado y el doctor Montalvo se reunieron en privado en las oficinas de la rectoría.

——

El martes, una fuente oficial adelantó a la prensa acreditada al Palacio Nacional bajo la condición de of the record (para no publicación) que el Presidente Leonel Fernández viajaría la semana entrante a Montreal, Canadá y posteriormente a la ciudad de Boston, Estados Unidos. Se adelantó la información no oficial por si algunos medios estaban interesados en cubrir la gira (algo poco probable) y bajo el compromiso de dar una información oficial a principio de la semana entrante. Hubo medios que respetaron el of the record, éste entre ellos, pero otros decidieron publicarla. Aquí entra el tradicional conflicto entre la fuente y el periodista. O decide mantenerte en confianza con la fuente o sencillamente la pierde.