En el Palacio

POR MANUEL JIMÉNEZ
Eran aproximadamente las 8:20 de la mañana cuando llegué al salón del hotel Jaragua, de la zona del malecón, donde el presidente Leonel Fernández dictó el miércoles una conferencia sobre El Papel de los Medios de Comunicación en la Democracia Moderna bajo los auspicios de la empresa MediaTeam. Apenas salude a los primeros conocidos entre los asistentes, una colega que hoy descolla en la televisión me sorprendió diciéndome. ¡Manuel, para tu columna, aquí están haciendo apuestas! Quede por un rato perplejo, pero más adelante me completó la frase. ¡Están haciendo apuestas a ver a qué hora llega! Esa colega se refería al presidente Fernández, cuya fama de impuntualidad ya es ampliamente conocida. “Bueno, vamos a  esperar, le respondí a la periodista. Pero el presidente sorprendió, llegó a la actividad a las 8:35 de la mañana, con tan solo cinco minutos de retraso. No sé quienes ganaron o quienes perdieron, pero para los que llevan anotaciones es bueno recordarles que ese comportamiento guarda alguna similitud con la manera en que manejaba su horario el fenecido Joaquín Balaguer. Recuerdo que al final de la década de los años 80 el Presidente de entonces de la UNESCO se encontraba en el país para asistir al acto inaugural de Plaza España, en la zona colonial de Santo Domingo que había sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. Se había anunciado el acto para las 9:00 de la mañana, pero los funcionarios de entonces intuían que el Presidente Balaguer no estaría en esa ceremonia tan temprano, y se tomaron su tiempo.

rrrrr

Para entonces ya cubría la fuente de la presidencia para este diario y llegué unos minutos antes de las 9:00 de la mañana a la actividad. Aquello estaba virtualmente desierto, tan solo con la presencia de personal de seguridad y de Protocolo. Roberto Blandino, que hoy desempeña las funciones de Director del Protocolo del Palacio Nacional, fue testigo de excepción de aquello. Justo a las 9:00 de la mañana se apareció Balaguer, tan solo con sus escoltas y tomo su silla al centro de la mesa de honor sin ningún acompañante. El corre corre fue grande, ahí llegaron altos funcionarios aun arreglándose el nudo de la corbata y al Director de la UNESCO hubo de llamársele con urgencia a su hotel para que apurara el paso “que el Presidente esta aquí”. Balaguer permaneció en silencio por buen rato y los funcionarios fueron llegando como alumnos que entran al curso cuando el profesor esta pasando lista, calladitos y absteniéndose de ir a presentarles sus saludos al gobernante. Cuando el Director de la UNESCO llegó saludo al Presidente Balaguer, quien se paro de su silla lentamente, le extendió su mano derecha sonriente, como si nada hubiese ocurrido y ahí se dio inicio al acto. A partir de entonces nadie jamás en el gobierno intuyo a qué hora llegaría Balaguer a una ceremonia oficial. A lo mejor, el Presidente Fernández quiso también enviar su mensaje_

rrrrr

La Conferencia del Presidente Leonel Fernández, de más de 40 minutos de duración, se dividió en dos aspectos. La primera parte fue esencialmente didáctica, pero en la segunda abundaron los conceptos,  el análisis a fondo del papel de los medios de comunicación a escala universal. Observo que los políticos saben que no existen sin los medios porque los medios son al mismo tiempo creadores de figuras públicas y destructores de sus imágenes. Y lo interesante, dijo Fernández, es que la política se ha desplazado hacia los medios de comunicación. Más aun-siguió diciendo-los gestores de la opinión pública tienen mas influencia, más incidencia, y en algunos casos más poder que los que ejercen funciones dentro de la democracia. Para Fernández, cada vez mas los medios de comunicación ocupan el eje central de la actividad política. Un periodista es más conocido, es más influyente que un diputado o que un senador, sobre todo si este senador no tiene una agenda que le permita trascender a la opinión pública”, reconoció el Presidente. Recordó que el periodista va imponiendo la agenda, va imponiendo qué es lo que se va a discutir. Pero dijo que en la medida en que la política se desplaza hacia los medios de comunicación y los medios se convierten en el nuevo centro, hay también una especie de crítica hacia la política que se hace a través de los medios de esos medios. Puso de ejemplo el caso de la llamada video-política, un concepto de un politólogo italiano, Giovanni Santori. Este intelectual europeo, dijo Fernández, ha criticado mucho el hecho de que la política se reduzca ahora a un spot comercial de 30 segundos. “La política hoy en día es mucha imagen y poca sustancia”, expresó Fernández. “Uno aparece ante el medio y dice cualquier cosa bien presentada, pero con poca sustancia y la gente no tiene la forma de digerir cuál es la consistencia del mensaje, expresó el gobernante.