En falta con las mediciones

La dinámica socio-económica del país impone una constante medición de variables, causas, efectos y necesidades para planificar la forma de alcanzar metas. Nada de eso es posible sin un aparato estadístico robusto y ágil que pueda responder a las demandas de los planificadores. Pero a pesar de que nuestro país está en una etapa de desarrollo que obliga a la planificación constante, nuestra Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) es mantenida en categoría de cenicienta, desvalida en términos financieros.

Las mediciones estadísticas constituyen el círculo virtuoso que permite modelar cada paso en cada una de las disciplinas de Estado, Pero hacerlas con la persistencia que demanda nuestro progreso genera costos y obliga a tener personal calificado y equipos. En fin, necesita recursos para costear todo cuanto permite hacer las mediciones estadísticas de las causas, efectos y necesidades de la sociedad, incluyendo la salud.

No hay un argumento que justifique que por falta de dinero la ONE no haya podido realizar el Censo Agropecuario Nacional y que desde 2007 no haya podido levantar la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, que debe hacerse cada cinco años. Nuestra dinámica socio-económica requiere actualización constante de la data, una tarea que demanda recursos que la ONE no está recibiendo.

Falta control en las carreteras

El choque frontal de dos autobuses atestados de trabajadores en la carretera Verón-Higüey, que al anochecer arrojaba un saldo preliminar de 11 muertos y decenas de heridos, reafirma la necesidad de disponer controles de tráfico en esa y otras vías del país, en las que son frecuentes los accidentes provocados por exceso de velocidad y otras imprudencias de los conductores. Los afectados son mayormente trabajadores de centros turísticos de la región.

La carretera se caracteriza por ser estrecha para la alta densidad de tráfico de transporte colectivo de pasajeros, así como de carga. El accidente de ayer debe motivar el diseño de medidas de control para moderar el estilo de conducción de quienes frecuentan la vía. Es necesario que salgamos del casillero de segundo país con mayor número de muertos por accidentes de tránsito.