En juicio senadores no podrán hablar ni salir

Estará prohibido hablar con la persona de al lado, usar el teléfono celular o salir del recinto. Esas son las reglas del Senado durante el juicio político al presidente Donald Trump. El proceso comenzará con una antigua frase procedimental: “A todos los presentes se les ordena mantener silencio, so pena de encarcelamiento”. Seguidamente, los 100 senadores tendrán que sentarse en sus escritorios durante horas para escuchar a la parte acusatoria, a los abogados de Trump y posiblemente a varios testigos.
Fue en 1868 la primera vez que se usó esa proclama, en el juicio al presidente Andrew Johnson, pero obviamente en ese entonces los legisladores no podrían imaginarse el frenético pulso de la era moderna. El vertiginoso ritmo de la política actual ni siquiera hubiese sido previsible en 1999, en el proceso contra Bill Clinton, cuando ni siquiera existían los smartphones. Es así como en el 2020 los senadores tendrán que desconectarse del mundo y prestar atención en silencio.
Usualmente locuaces, los senadores en esta ocasión no podrán si quiera conversar con la persona de al lado ni caminar por ciertas áreas de la cámara alta. Tendrán que permanecer sentados, atrapados en el recinto, concentrados en el tema exhibido. Si bien es posible que algunos senadores se quejen de las restricciones —y quizás las violen a veces— todos coinciden en que las normas están justificadas debido a que estarán ejerciendo su máxima responsabilidad.