En la Diana
Una cosa es la liquidez bancaria y otra es la liquidez de la economía

Primer Tiro
El documento publicado por el Banco Central demuestra de manera contundente que hasta junio la política monetaria no ha sido restrictiva. Pero hasta tanto se produzca un importante ajuste fiscal que genere un superávit, y mientras la economía siga sometida a los embates del fuerte choque externo negativo, la política monetaria tiene que actuar para asegurar el control de las fuerzas internas que inciden en los precios y en el gasto privado.

La inflación importada produce un crecimiento en los precios de los bienes y servicios que no responde a los fundamentos y que no puede controlar el Banco Central. Una política monetaria neutra basada en el medio circulante como variable intermedia debe permitir un crecimiento del mismo igual al crecimiento nominal de la producción, pero sin tomar en cuenta el impacto de la inflación importada. Actualmente el medio circulante está creciendo al 11.2% anual. Si el crecimiento real del PIB fuera de un 4% y la inflación total de un 10% con un 40% importado, entonces la política monetaria todavía no es restrictiva.

Segundo Tiro
Una cosa es la liquidez bancaria y otra muy distinta es la liquidez de la economía o cantidad real de dinero. La liquidez bancaria o exceso de depósitos sobre préstamos puede disminuir sin que lo haga la cantidad de dinero en la economía. Si los bancos prestan a un ritmo mayor del que captan depósitos, y si la emisión monetaria del Banco Central crece al mismo ritmo de la economía, entonces la liquidez bancaria disminuirá mientras que la liquidez de la economía permanecerá igual.

Eso es exactamente lo que ha estado pasando durante los últimos meses, y la política monetaria no lo puede controlar, pues no puede interferir en las decisiones de crédito y de tesorería de los bancos múltiples. El crecimiento de los títulos del Banco Central en poder del público no tiene tampoco nada que ver con la liquidez bancaria, pues el monto de los mismos crece a una velocidad menor que el pago de intereses. Es en el balance de los bancos y no en la política monetaria donde hay que buscar la explicación de la liquidez bancaria.

Tercer Tiro
Una cosa es el déficit cuasifiscal y otra muy distinta es el gasto financiero del Banco Central. El cuasifiscal ni siquiera es igual a las pérdidas, pues se deben hacer algunos ajustes para llegar al monto exacto del déficit. A los gastos financieros generados por el pago de intereses de los certificados hay que sumarle los demás gastos de la institución y restarlo de los ingresos para obtener las pérdidas operativas.

Pero el gasto financiero es el costo de usar los instrumentos de política monetaria, y se incurre en el mismo sin importar que los instrumentos sean emitidos por el Banco Central, el Gobierno o cualquier otra entidad. La política monetaria afecta la tasa de interés de todos los instrumentos financieros. Sería útil que revisen sus conceptos quienes creen que el déficit cuasifiscal es el gasto financiero de los certificados y que la tasa de interés de los mismos restringe los grados de libertad de la política monetaria.