En la galería Arte Berri ¡Amaya Salazar y Damien Hirst!

En el marco de la celebración de su 8vo aniversario, la galería Arte Berri, localizada en una muy bien restaurada y esplendorosa edificación del siglo XVI (C/Hostos #105, Ciudad Colonial, Santo Domingo), presenta actualmente dos exposiciones que enriquecen de manera espectacular el cierre de su calendario expositivo del 2013. La primera, titulada “Amaya Redes”, compuesta por 10 obras de Amaya Salazar (1951), reconocida artista dominicana cuya práctica pictórica, especialmente en los últimos cinco años, evidencia un proceso de experimentación con nuevas tecnologías y nuevos materiales a través de los que logra materializar una serie de hallazgos que demuestran unos niveles sorprendentes de depuración estilística, intensificación expresiva y efectividad estética.

Una persistencia sistemática tras el conocimiento de las leyes y secretos del sistema pictórico, distingue la personalidad artística de Amaya Salazar. Tal persistencia le ha permitido definir un universo visual caracterizado por una síntesis muy personal de figuración y abstracción en donde los sujetos de sus composiciones resultan traspasados por los juegos siempre armoniosos de luces, sombras, matices, fondos, espacios, atmósferas vaporosas, movimientos y ritmos plenos de insinuaciones o metáforas visuales. Desde luego, esta adhesión enfática de Amaya Salazar al concepto tradicional de belleza y a la “buena factura” pictórica ha sido clave en el proceso definitivo de una obra elocuente y sumamente atractiva que le establece como una de las artistas dominicanas de mayor éxito y proyección, tanto en el mercado de arte local como internacional.

Ahora bien, en esta muestra de sus obras recientes que exhibe Arte Berri, Amaya Salazar ejecuta un salto sobre sí misma, sobre una dicción plástica que, durante más de dos décadas, había sido radicalmente “adictiva” a las formas, técnicas y soportes estéticos tradicionales. El conjunto se compone de cinco pinturas, ejecutadas en óleo sobre tela; una escultura en resina y cuatro obras tridimensionales en metacrilato policromado o laqueado con pintura de puretano mate. Este soporte resulta de una combinación de resina y acrílica, resistente a los efectos de los cambios climáticos, utilizado por la artista como planchas de medianos y grandes formatos.

Aunque la utilización de los nuevos recursos tecnológicos y matéricos determinan un nuevo proceso de búsqueda o experimentación en la propuesta estética de Amaya Salazar, sus “redes” siguen habitadas por sus siluetas o personajes de facciones indefinidas, así como por un caudal de formas, signos, motivos y remisiones oníricas, mágicas y paisajísticas de cristalina filiación abstraccionista. Estas obras también funcionan como verdaderas instalaciones, resaltando especialmente por la vitalidad, lucidez conceptual y por la misma riqueza visual que operan desde la transparencia, rigurosidad, complejidad o perfección formal del diseño digital que dispara su extraordinario potencial imagético. Asimismo, la precisión de los juegos de gamas, tonos, matices y degradaciones cromáticas, intensifican los niveles de artisticidad de estas nuevas reacciones simbólicas multidimensionales de Amaya Salazar…

La segunda exposición con que Arte Berri celebra de manera espléndida su 8vo aniversario se titula “Damien Hirst Spot Series” y la misma está compuesta por una colección de 7 xilografías en edición limitada (55 de cada una), realizada por el afamado artista británico contemporáneo Damien Hirst (1965), relacionadas con sus series de pinturas y grabados caracterizados por sus diseños basados en filas de topos o círculos de colores. En realidad, estos grabados forman parte de la producción más ampliamente difundida de Damien Hirst, sin dudas, el más prominente del grupo llamado “Young British Artists”, surgidos a principios de la década de 1990. Desde entonces, Damien Hirst ha venido dominando el “art world” en Inglaterra y está considerado en la actualidad como el artista más rico del mundo.

Entre sus obras más importantes, destacan “La imposibilidad física de la muerte en la mente de algo vivo”, instalación cuyo principal elemento es un tiburón tigre de 14 pies de largo, inmerso en una vitrina llena de formol; “El becerro de oro”, con el mismo concepto del tiburón, pero con un becerro bañado en oro, así como sus pinturas en grandes formatos, realizadas sobre superficies circulares y sus pinturas de puntos que consisten en múltiples retículas de círculos coloreados al azar.

Otra obra icónica e igualmente polémica de Damien Hirst es la titulada “Por el amor de Dios” (2007), escultura elaborada con una calavera humana auténtica cubierta de platino e incrustada con 8.601 diamantes sin defectos, entre ellos un diamante rosa en forma de pera ubicado en la frente. El costo de producción de esta obra fue de 14 millones de libras esterlinas. Se exhibió por primera vez en la exposición “Beyond belief”, organizada por la galería White Cube de Londres y fue vendida en 60 millones de euros, el precio más alto jamás pagado por una sola obra de un artista vivo. El asunto predominante en la obra de Damien Hirst es la muerte, además de otras cuestiones y contradicciones de la existencia humana, tales como los sistemas de creencias tradicionales y los valores culturales de la posmodernidad.

“Nunca en el país se ha traído un artista contemporáneo con una trayectoria tan importante, la galería mantiene un gran compromiso con la comunidad artística y cultural y seguirá organizando exposiciones y conferencias culturales”, señala Bingene Armenteros, directora de Arte Berri. Durante los últimos ocho años, esta activa galería ha organizado importantes exposiciones y conferencias con la participación de reconocidos artistas y especialistas en arte moderno y contemporáneo del ámbito nacional e internacional, tales como Marianne de Tolentino, Carol Damian, Gregorio Luke, Mariavelia Savino y Rosa Tejeda. “Amaya Redes” y “Damien Hirst Spot Series” estarán abiertas hasta la primera semana del mes de enero del 2014.