En la Galería de Funglode
¡GUSTAVO SIERRA EXPONE CON LOS OJOS DEL ALMA!

http://hoy.com.do/image/article/834/460x390/0/445B1C1B-C725-41FB-BA5D-B0610966A5B2.jpeg

Desde la noche del pasado jueves 11 -y hasta el próximo lunes 29 de julio-, en la Sala de Exposiciones de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Capitán Eugenio de Marchena #26, La Esperilla), se mantiene abierta la exposición “Ojos del Alma”, de Gustavo Sierra Fernández, compuesta por 11 obras pictóricas en las que su autor materializa la lírica “espesura conceptual ” de su ardiente policromía, al mismo tiempo que apuesta a una “polisíntesis expresiva”  y a un repertorio sígnico polivalente cuyos efectos, en penúltima instancia y por ahora, operarían como legítimos “presentimientos” de su íntima aproximación  a los fundamentos del hecho plástico y al conocimiento del sistema pictórico.

Estas últimas apreciaciones se desprenden a partir de la confrontación detenida de tres pinturas de gran formato que constituyen el núcleo de la impactante muestra de Gustavo Sierra en la sala de Funglode. Se trata de tres grandes lienzos, titulados “Corazón Caribe”, “Panoa” y “Sueño indio” (2013). Frente a estas obras, no caben dudas sobre el rigor y la profundidad con que el artista abraza su oficio.

La proliferación de espacios internos, gestuales, virajes estilísticos y contenidos simbólicos es igual de vertiginosa que el estallido cromático y sus inminentes juegos de luces, texturas, tonalidades  y transparencias en las superficies. Pero lo que verdaderamente importa ahora es advertir estas obras recientes de Gustavo Sierra como efectos sensibles y rigurosos de su sorprendente capacidad creativa, de su imaginación y de una práctica pictórica en progreso.

La muestra se completa con una serie de pinturas de mediano formato, ejecutadas en acrílica sobre tela, tales como “Madre tierra”, “Vista al mar”, “Murmullo” (2012), “Azul” y “Suspiros del alma” (2013), en las que Gustavo Sierra despliega una  búsqueda estética que florece y resiste a través de unos espacios metafóricos impregnados de signos y alusiones que nos remiten a los mundos del sueño, la poesía, la magia, la corporeidad femenina, la maravilla del paisaje -el sentido de la tierra-, la  memoria y el deseo.

La disposición lúdica, lúcida y reflexiva hacia los secretos del oficio; hacia los soportes y los límites de la pintura -si es que los hay todavía-, es la clave conectiva de Gustavo Sierra con la “escuela dominicana” a través de su admiración por la obra de maestros y personalidades esenciales como Jaime Colson, Gilberto Hernández Ortega, Yoryi Morel, Marianela Jiménez, Antonio Prats Ventós y Cándido Bidó. Esa actitud “pasional” por la rigurosidad formal a la hora de materializar los contenidos objetivos y conceptuales; esa misma pasión por la línea, el dibujo, los juegos de luces, sombras, transparencias y la  vital policromía, es la que conecta la obra de Sierra con la pintura dominicana de la modernidad.

“Ojos del Alma”, pretende ser un poema sin palabras, hecho de formas, colores  y materia, hasta llegar a la integración plena y armoniosa  de los espacios  del sueño, la poesía y  la imaginación. Cada una de las obras que conforman el cuerpo de esta ofrenda testimonian mi compromiso de seguir transmigrando entre las latitudes espirituales  del deleite y la plenitud estética. Y ahora, para compartir este sentimiento con cada uno de mis preciados  espectadores, a quienes les dedico esta muestra, experimentar la emoción y el  encanto  de vernos  como frente a un  espejo, con los “Ojos del Alma”…

GUSTAVO SIERRA
Gustavo A. Fernández Sierra nace en La Vega en 1951. Durante su infancia y adolescencia realizó estudios de dibujo artístico en diferentes academias de arte del país. Realizó estudios de dibujo y pintura desde 1957 hasta 1961 y desde 1965 hasta 1969 en la Escuela Nacional de Bellas Artes. En ese año, inicia sus estudios de arquitectura y más adelante obtiene el grado de Arquitecto en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Gustavo Sierra ha incursionado en la pintura mural, la escenografía, la escultura de papel, el premoldeado industrial y la ilustración de proyectos arquitectónicos y urbanísticos.  También realizó estudios en la Escuela de Arte de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), bajo la orientación directa del maestro Antonio Prats Ventós. En el 2012, presenta su primera exposición individual, titulada “Sueños de las Cariátides” en la Sala de Arte de Funglode.