En la ribera de los ríos, lluvias son motivos de inseguridad

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Cada año al aproximarse el mes de junio, cuando inicia la temporada ciclónica que se extiende hasta noviembre, la incertidumbre se hace un espacio en las familias que viven a orillas de los ríos Ozama e Isabela en Santo Domingo. Esto a sabiendas de que con la ocurrencia de fenómenos meteorológicos que dejarán a su paso importantes lluvias, sus vidas y sus pertenencias corren peligro.

Esa es la historia de todos los años de familias que tienen décadas de residir en sectores como La Barquita, La Zurza y Ribera del Ozama, en el Gran Santo Domingo.

Así le ocurre a la señora Cruz García, quien desde que escucha la noticia de que alguna tormenta se avecina solo atina a pensar a dónde se irá con sus cinco hijos. El solo hecho de pensar que no podrá dormir en su casa, que por la cercanía al río la inundación es inevitable, es en ella razón de depresión.

Desde que ve nublarse el cielo, asimismo sucede con su estado de ánimo porque sabe los días de desasosiego que le esperan.