En las manos de Miguel Vargas el PRD se ha minimizado

Miguel Vargas Maldonado sabe que en un Partido Revolucionario Dominicano grande no podrá manipular para quedarser con el control del PRD, y seguir manajando esa organización a sus antojos y caprichos, usando un partido del pueblo dominicano como una finca de su propiedad.

Todo el mundo se sorprendió cuando Vargas Maldonado y sus acólitos presentaron un padrón de militantes con 538 mil personas, cuando el propio Miguel Vargas ganó la presidencia del PRD en la convención de 2009 con 725 mil votos, o sea, que el PRD se ha minimizado en las manos de Miguel Vargas Maldonado, ya que en vez de crecer su membresía se disminuyó en más de 200 mil militantes del 2009 al 2014.

Ahora bien, desde los tiempos del liderato del doctor José Francisco Peña Gómez se decía que el padrón de militantes del PRD estaba compuesto por un millón 200 mil dirigentes y militantes perredeistas, y ahora el señor Vargas Maldonado anuncia una disminución de más de 700 mil militantes, lo que matematicamente indica que en vez de crecer, en sus manos el PRD se ha venido reduciendo.

Pero debemos recordar que el Partido Revolucionario Dominicano “sacó” dos (2) millones 193 mil sufragios en las elecciones presidenciales de 2012, y dos años después las “autoridades” de esa organización presentan un padrón que no pudo asimilar a sus filas ni el 30 por ciento de esos votantes. O sea, que la actual gestión ha tenido un pobre desempeño en cuanto a la atracción de nuevos miembros al PRD.

La presentación de un padrón de militantes tan pírrico deja muy mal parada a la actual dirigencia del PRD, y da razón a los que vienen pregonando que Miguel Vargas Maldonado lo que quiere es un PRD chiquito para seguir haciendo sus grandes negocios con el PRD.

No obstante, habrá que esperar a ver si de esos 538 mil militantes, cantidad que cree controlar Miguel Vargas, podrá lograr que más de la mitad de esa suma, vote por él el próximo 20 de julio, día para el que está fijada la convención nacional, y de esta manera lograr alzarse con el Santo y la limosna.