En México crece el coworking y Wework quiere su parte

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Un edificio ubicado a unas calles de Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México es una zona conocida como ‘hot desk’, un área común en la que las personas trabajan codo a codo, muchas veces sin conocerse.
Se trata del WeWork Varsovia, el primero que el gigante de coworking inauguró en América Latina en uno de los planes de expansión más agresivos de una empresa de su ramo. Patricia es la ‘community manager’ del edificio, una especie de concierge de hotel encargada de resolver las dudas e inquietudes de los inquilinos del edificio, que esa tarde registra un 87 por ciento de ocupación y es hogar de más de 300 empresas. Quizá sea bueno hacer una pausa en el recorrido y explicar algunas cosas. El coworking es una modalidad de trabajo en el que emprendedores individuales, pequeñas startups y, cada vez con más frecuencia, empresas grandes, comparten un espacio de trabajo para abaratar los costos del arrendamiento y los servicios. Los inquilinos pueden optar por trabajar en áreas comunes o pagar por oficinas privadas o pisos enteros.
WeWork es una compañía estadounidense de arrendamiento de esos espacios de coworking, fundada en 2010, cuyo modelo y filosofía se asemejan más a una tecnológica que a una empresa de bienes raíces tradicional. Actualmente, WeWork está valuada en alrededor de 20 mil millones de dólares, aunque de acuerdo con información de Bloomberg, la empresa ha tratado de recaudar fondos entre inversionistas manejando una valuación de por lo menos 35 mil millones.
Dicho monto pone a la compañía por encima de otras con más reconocimiento de nombre y antigüedad, como Airbnb. Además, a WeWork no le ha ido mal obteniendo recursos de los inversionistas, por ejemplo, el verano pasado obtuvo 4.4 mil millones de dólares de SoftBank y al cierre del primer trimestre de 2018 registró 342 millones de dólares en ingresos, 110 por ciento más que el mismo periodo de un año atrás. Pero más allá del rápido crecimiento de su operación y ventas de espacios de coworking, WeWork registra pérdidas a un ritmo igualmente veloz en un modelo de negocios en el cual muchos especialistas tienen dudas. Según documentos que la empresa presentó durante una oferta de bonos, obtuvo un ingreso total de 886 millones de dólares en 2017, y también una pérdida neta en su operación de 993 millones. Por si fuera poco, algunos de los mercados más importantes en países desarrollados empiezan a mostrar signos de saturación.

Por ello, WeWork arrancó una estrategia de expansión acelerada para llevar su modelo de negocios a nuevos mercados. Actualmente, la empresa tiene presencia en 22 países, más de 70 ciudades y 250 mil miembros. Sin embargo, pocos son tan valiosos como México. En septiembre de 2016, WeWork inauguró su primer edificio en el país con la intención de que se convirtiera en el ancla para llegar a otros mercados en América Latina. Se trató de su unidad de Varsovia, en la Zona Rosa, donde la compañía consideró que se acumulaba el mayor número de personas que cumplían con el perfil que buscaban para llenar sus oficinas y áreas comunes: emprendedores en busca de un espacio económico, que además no requiriera depósitos cuantiosos o firmar un contrato que los amarrara a un periodo obligado de ocupación. Al final, eran startups o freelancers que no sabían cuánto tiempo durarían sus proyectos (y sus ingresos) y tampoco deseaban quedarse a trabajar en casa.

WeWork, al igual que otros sitios de coworking, ofreció una solución: membresías renovables, una tarifa única por usuario que incluía el espacio de trabajo, salas de juntas reservables, internet de alta velocidad, espacios para videoconferencias, servicios de limpieza e impresión y claro, mucho café. Los nuevos emprendedores, sobre todo los millennials, se engancharon con la idea. Y WeWork con el país.

“¿Qué tan importante es México para WeWork? Muy, es ya el mercado más grande en América Latina y el tercer mercado más grande en el mundo en número de escritorios”, detalló Jesús Grovas, gerente de relaciones públicas de WeWork para América Latina. “La apuesta es muy fuerte en el mercado mexicano”. El vocero añadió que la importancia de México para su empresa supera a la de cualquier otro mercado en la región actualmente.