En primer año Abinader ha luchado por impedir el colapso económico

En primer año Abinader ha luchado por impedir el colapso económico

STO01. SANTO DOMINGO (REPÚBLICA DOMINICANA), 16/08/2020.- El presidente dominicano, Luis Abinader, pronuncia un discurso hoy, durante la ceremonia de Investidura en la sede de la Asamblea Nacional, en Santo Domingo (República Dominicana). El economista Luis Abinader, de 53 años, juró este domingo como presidente de la República Dominicana para el periodo 2020-2024 en una reducida ceremonia en la Asamblea Nacional debido a la pandemia del coronavirus. EFE/ Orlando Barría

La covid-19 Y sus secuelas han sido el principal punto de agenda

El próximo lunes el presidente Luis Abinader cumplirá su primer año de gobierno aún inmerso en la lucha contra la covid-19 y la secuela de desafíos económicos que corren a la velocidad de una pandemia que cambió de bruces toda la agenda global.

Abinader ha concentrado sus ejecutorias en buscarle una válvula de escape a los sectores económicos y a los trabajadores, afectados como nunca por los cierres temporales que impuso el protocolo sanitario para controlar los contagios.

De modo que la luna de miel que debió vivir al estrenarse como presidente debió ser una pesadilla, ante el incremento de los contagios, la búsqueda de fórmulas efectivas para abrir el año escolar, la caída de los ingresos por el cierre del turismo, y mantener los programas de asistencia adoptados por el gobierno de Danilo Medina para no desamparar a los empleados y ciudadanos más desfavorecidos.

Sobre la pérdida de empleos producto del cierre de empresas, solo entre febrero y mayo de 2020 la Tesorería de la Seguridad Social reportó 528,727 empleos formales menos.

En cuanto al sector turístico, los datos del Banco Central señalan que en el semestre enero junio de este año arribaron al país alrededor de 1.9 millones de turistas que, en medio de la pandemia y las restricciones para viajes, representó un favorable crecimiento de un 36% con respecto a igual período de 2020.

En ese contexto, una de las principales estrategias del presidente Abinader ha sido mantener un discurso positivo respecto a la recuperación económica; por eso la mayoría de las visitas que realiza están vinculadas con actividades de los sectores productivos, desde grandes empresas hasta las mipyme y el sector agropecuario.

A pesar de esos grandes retos, las críticas a medidas que tienen el sello del noviciado en el poder, Abinader ha salido airoso rápidamente, quizás porque su efecto mediático resulta pequeño frente a los lodos dejados por la administración de Medina con relación a los casos de corrupción que se conocen en los tribunales.

Relaciones con China
En 2018 el presidente Medina decidió romper relaciones diplomáticas con Taiwán para establecerlas con la poderosa China, ante el avasallante poder del gigante asiático.

Sin embargo, desde antes de ganar la Presidencia de la República, Abinader dejó claro que, en un Gobierno dirigido por él, los vínculos con China no estarían a la altura de las relaciones con los Estados Unidos, por su condición de socio estratégico.

Pero la covid-19 lo obligó a entender que sus juicios fueron precipitados, y que no se deben poner los huevos en una sola canasta.

Ante el incremento de los casos de coronavirus, la falta de camas en los hospitales para atender los enfermos, y la tardanza en la llegada de las vacunas contratadas a Pfizer y AstraZeneca, China se convirtió en la salvación, al diligenciar la compra de miles de dosis de Sinovac, fabricadas en ese país.

La aplicación de ese biológico a partir del 16 de febrero quitó presión al impacto de la enfermedad, y ver más cerca la posibilidad de programar la reapertura de sectores de la economía.

El vecino Haití

Abinader priorizó desde un principio las relaciones con Haití. En diciembre de 2020 se reunió con su homólogo Jovenel Moïse para acodar una agenda de cooperación en términos ambientales, sanitarios, migratorios, de seguridad, entre otros.

Esa agenda quedó empañada por el desvío, desde el lado haitiano, del río Masacre para la construcción de un canal de riego. Las negociaciones sobre el tema cayeron en el limbo tras el asesinato de Moïse, en junio pasado.

Un triunfo con grandes conflictos

Luis Abinader, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), ganó las elecciones presidenciales del 5 de julio de 2020 con 53% de los votos, al derrotar a Gonzalo Castillo, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), quien obtuvo un 32%. Con su triunfo se cerró un ciclo de 16 años de gobierno continuo del PLD, que tuvo como antesala una lucha de poder en esa entidad por las intenciones de repostularse de Danilo Medina, y la suspensión de las elecciones municipales.

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