En tiempo de crisis ¿cómo lograr el equilibrio emocional?

De que las etapas de crisis afectan significativamente a los seres humanos, no hay duda, no está en discusión, específicamente cuando esta situación abarca áreas básicas, con las que no se puede negociar ni es posible posponer.

La responsabilidad de cumplir por ejemplo con la educación de los hijos, vivienda, alimentación, salud… son temas que si no pueden solucionarse en los momentos establecidos, podrían hacer tambalear emocionalmente a cualquier ser humano.

En busca de una respuesta certificada por un profesional de la conducta, respecto al manejo de este tema tan presente en la actualidad en gran parte de la sociedades de todo el mundial, consultamos a la psicóloga psicoterapeuta e intervencionista Lorraine Isa y con la terapeuta familiar y de pareja Patricia Reyna.

Ambas profesionales estudiosas de la conducta humana coinciden en que si bien es cierto que los momentos de crisis pueden conllevar cambios drásticos en las personas, estos son también una oportunidad para aprender a conocer el carácter propio, las fortalezas que tal vez no se habían puesto en práctica porque no se había tenido la necesidad.

“Las crisis pueden designar un cambio en cualquier aspecto de la vida de una persona, y para poder lograr la estabilidad emocional es necesario adaptarse a esos cambios que esta trae consigo”, dice Lorraine Isa.

“Las crisis conllevan cambios, y estos a su vez, pueden conllevar un proceso de duelo que hay que atravesar para lograr la adaptación a la nueva realidad que se nos presenta”, agrega la especialista de la conducta humana.

Respecto de que si es posible estar equilibrados emocionalmente frente a un proceso de crisis económica, la psicóloga responde: “Sí. Lograr el equilibrio emocional en medio de una crisis económica es posible”.

“Normalmente cuando nos arropan las deudas y compromisos y el dinero no alcanza, llegan a nuestra mente unos pensamientos ‘intrusivos’, comúnmente negativos, que provocan en nosotros un estado de estrés, angustia, impotencia, ansiedad, desesperación… Tomar en cuenta que esta situación puede ser transitoria y que tiene solución, aunque no sea inmediata, puede ayudar a que logremos filtrar esos pensamientos y procedamos a organizar las tareas correspondientes para solucionar el problema”, precisa Isa.

Afirma que una manera de contrarrestar los efectos negativos de la crisis es comunicarse con la pareja, con la familia, comunicarse siempre.

“La comunicación es uno de los pilares de una relación de pareja, de familia. Si en medio de una crisis se intenta reprimir los sentimientos y preocupaciones que se experimentan, en lugar de comunicarlos, las consecuencias de ocultar o manejar la situación sin contar con el apoyo necesario de la familia, se verá reflejada en la dinámica familiar a través del ocultismo, inseguridad, dudas, aislamiento, tensión…”.

Patricia Reyna también afirma eso respecto del tema, resaltando que “las crisis pueden ser oportunidades de crecimiento personal, familiar y laboral, en todos los contextos o situaciones en las que nos vemos, y nos permiten aprender y potenciar las herramientas que como individuos poseemos para adquirir las destrezas de solucionar todo aquello que nos afecta, ya sea solos, o con acompañamiento de un profesional”.