Encuentro con Miguel Phipps

Encuentro con Miguel Phipps

En medio de torbellino, de la confusión de lenguas bíblicas, ¿dónde, en qué lugar nos encontramos, con Miguel Phipps? Este petromacorisano nacido en el ingenio Consuelo, entre moliendas y avatares, alzado en una vocación de superación permanente, ejemplo vivo del estudio y el trabajo, símbolo de una generación que asumió compromisos y estableció objetivos, que insufló a la categoría de realizaciones los mismos sueños que abasteciendo su infancia frágil, constituirían un eje decisorio de sus producciones y de sus entregas creadoras. Continuador de una tradición regional que iluminó el firmamento educativo, poético, social y humanista, a la que el gran Norberto James llamó “la provincia sublevada” para significar su trascendencia y su generosa cosecha de talentos y celebridades que tanto ha aportado a la cultura nacional y popular de la República Dominicana.

Pero, ¿en qué preciso momento, este académico, poeta, cuentista, novelista, narrador de literatura infantil, tomó la decisión de entregarse, con tesón, a una de las tareas creativas de mayor incidencia y de contenido más sutil de la literatura universal?

Hijo meritísimo de la Universidad Central del Este, acantonamiento general educativo, que ha irradiado las luces del saber y la formación profesional, como un faro gigantesco sobre las comunidades del Este, sobre el país y sobre allende los mares, bajo un predicamento ético y una conducta ciudadana, en medio del caos recurrente y de la debilidad estructural que acusa la sociedad dominicana. Fue en este alto centro educativo donde Miguel Phipps encontró el estímulo final para abocarse a la multiplicación de conocimientos y publicaciones, agenciándose el respaldo y la simpatía de todos los responsables del engranaje cultural nacional, cooperador, noble, humilde, responsable, Phipps ha sido el brazo ejecutor de las políticas de extensión cultural y fomento al libro, trazadas por el doctor José Hazim Frapier.

Estamos hablando de uno de los escritores dominicanos con mayor registro de publicaciones, con 65 títulos publicados. Y considerado el más prolífico de literatura infantil de la región de América Latina y el Caribe, formando parte de la más prestigiosa colección de libros para niños de Iberoamérica.

Se trata de un hijo agradecido que preserva los vasos comunicantes de su noción cultural primario, integridad de pensamiento y vida que delata su condición humana, compositor del himno “Consuelo mío”, cántico oficial del municipio de Consuelo de San Pedro de Macorís. Los ingenios que el poeta nacional, Pedro Mir, sindicó como entes provechosos de una región, en su denuncia vibrante de un país despoblado, donde los campesinos no tenían tierras, explotados por el Central extranjero, ya son débiles imágenes productivas, languidecen como estampas, sumarios de pobreza y miserias en el abandono oficial y en la indiferencia colectiva. Pero ahí está el Himno a Consuelo, identificando a sus moradores con las vibraciones del canto para que el coro de sus voces nacientes abrigue el orgullo y el amor de sus raíces y para que un día renazcan de nuevo en un orden de prioridades humanas y sociales.

Hemos sido convocados esta noche para poner en circulación cuatro hermosos ejemplares de literatura infantil: “La triste historia del pececito alegre”, “El hada del Sur”, “Rosiámbar” y “Plumaje”. Oh sorpresa de mi vida, al tomar en mis manos estas obras de lectura infantil, no demoré en volver a ser niño. No puedo explicarlo racionalmente. Adornados con gráficos, dibujos hermosísimos que facilitan la comunicación visual y de lectura, viví la triste historia del pececito alegre, las discusiones entre el pez patán, el pez ciego, el pez culto, y la enseñanza de que siempre hay un amanecer. Detrás de una historia simple, hay una imaginación con un alto contenido crítico. “Como es arriba es abajo”, dice el Kibalión, uno de los libros sagrados del Oriente. Como es en el mar, bajo el impulso instintivo de la vida, es arriba en las pugnas humanas, y en todo caso hay un amanecer, un vibrante colorido de energías que restablece el orden y el amor perdidos.

El texto “Plumaje” es de un legado educativo esencial, el diálogo entre el colibrí, el pavo real, el cuervo, la cotorra, el cisne blanco, la cigua palmera, es una reproducción de enseñanza humana. El autor toma el mundo animal como escenario, nos cubre con el verdor de las imágenes, y nos coloca frente a la luz escarmentadora de la vida que premia la sencillez frente a la arrogancia y petulancia de los seres vivos. El pavo real, orondo con la belleza de su plumaje, el más bello, se ufanaba de poseer esos atributos, desafiando a los otros pájaros, empequeñeciéndolos con su arrogancia. Cuando el concurso en la selva parecía confirmar la belleza sin igual del plumaje del pavo real, cayó una llovizna inesperada (el azar otra vez recomponiendo las cosas), mientras los rayos del sol atravesaron las pequeñas gotitas de agua dando lugar a algo sorprendente: “En las plumas del colibrí aparecieron conjugados los colores del arco iris, en los matices más intensos que nadie podía imaginar. El maravilloso plumaje habría sido considerado sin igual. El colibrí salió disparado hacia los cielos abiertos, dejando en el ambiente, el espectacular y variado colorido de su plumaje iridiscente”, mientras se escuchaba a la cigua palmera expresar, “que fácil es equivocarse, cuando se juzga por las apariencias”.

Así el relato llamado “Rosiámbar” es revelador de cómo el egoísmo, semilla maldita, que tuerce la bondad y solidaridad del ser humano, puede empobrecer el almita de una niña, que al descubrir en un algarrobo un ámbar milenario que iluminaba, lo asumió como una pertenencia individual y miserable, que no quiso compartir con nadie, y de cómo ese egoísmo la llevó a perder el ámbar mágico, y de cómo una ranita se lo tragó, y de cómo muchos años después, un niño del mañana, en otro siglo, lo encontraría, con la ranita incrustada, como fósil brilloso, donándola a un museo para compartir con todos la belleza ambarina. Bello e iluminado relato.

Y finalmente “El hada del Sur”, dedicado a doña Melba Segura de Grullón, y conmovido por el trabajo que realiza en la región Sur, esta distinguida dama, al frente de su Fundación Sur Futuro. Un relato de una hondura espiritual inmensa. Se trata de una niña Melba, que al nacer recibió un palito verde de un pájaro del cielo, que trasformaba el ambiente, lograba que reverdecieran las plantas, pero que la niña sólo utilizó cuando la sequía y la destrucción del ambiente se apoderaron de la región Sur. Con ella Melba abrió nuevos surcos y floreció el verde como bandera de vida. Otro niño hurtó el palito verde que transformaba la tierra y los árboles, pero no funcionó. Cuando preguntó por qué no funcionaba, doña Amantina le respondió, porque sólo funciona con quien tiene buen corazón.

Parecen nimiedades pero son profundidades, lucen simplezas pero tienen un alto contenido humano, moral y social, que alcanzan en la mente de un niño la fortaleza espiritual de todo el curso de su vida. Y además, escrito y dibujado, coloreado y proyectado en una línea de belleza que cautiva y seduce. El placer de tocar el libro, de seguir con las yemas de los dedos, de oler la pintura impresa, de vernos dentro del texto, no tiene precio, tiene valor y testimonio.

Obras como las que ponemos en circulación tienen doble mérito, llenan un vacío, fortalecen la bibliografía infantil del país y de Iberoamérica, y por otro lado nos hacen mejores seres humanos, nos aproximan a puntales ideológicos de ternura, de sabiduría y de amor. Sus obras deben llenar las bibliotecas infantiles, deben servir de material de trabajo y consulta, deben ser instrumento de crecimiento interior y de aprendizaje moral.

Felicidades a Miguel Phipps en este nuevo lanzamiento de sus obras. El país cultural y la infancia dominicana se lo agradecen. Y ese logro y ese reconocimiento nacional serán siempre, más que suficientes, porque coronan una obra y distinguen a un escritor de calidad profesional y humana.

Gracias

Tony Raful Tejada

26 de marzo del 2014.

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