Encuentro serie 23 reúne a hijos de San Pedro Macorís

guloyas

Con los contagiosos bailes cocolos de los guloyas, la primera frase del inmortal poema de “Hay un País en el Mundo”, escrito por su ilustre y desaparecido hijo Pedro Mir, y un derroche de manifestaciones culturales y tradiciones de una tierra de peloteros, rica en comida típica, cientos de petromacorisanos celebraron ayer su Primer Encuentro Nacional, en un día de fiesta en el Parque Mirador Sur.

Familias completas se desplazaron desde distintos puntos del país. Hubo una amplia representación de los distintos sectores de San Pedro de Macorís. Los serie 23, como se les denomina, se reunieron en grupos de profesionales, empresarios, jóvenes, niños y adultos mayores ansiosos del reencuentro con las jóvenes generaciones, evocando el olor al té, al jengibre, el yaniqueque y recordando aquellos días de sol en los riachuelos y en los caminos al templo de San Pedro de Macorís.

Al mediodía, cuando el folclor de San Pedro estaba elevado por el jaleo del merengue típico “Dolorita” y subía el aroma de los reconocidos pasteles en hoja, el psiquiatra César Mella, hijo de San Pedro de Macorís y miembro del Comité Organizador, alababa la festividad que trata de recuperar la identidad y la tradición de esta provincia, que en sus inicios fue una aldea de pescadores asentados en las orillas del río Macorís o Higuamo.