Encuentros
Inseguridad Ciudadana

Uno de los aspectos centrales de la calidad de vida es disfrutar de seguridad, serenidad, tranquilidad, calma, certidumbre, certeza, garantía, confianza, que el hombre, su familia y otros allegados deben tener en sus actividades laborales, recreativas y en su descanso, y dado las circunstancias sociales actuales esto se pierde en gran medida por el temor a ser objeto de algún acto delictivo violento, inesperado e incontrolable… Uno de los problemas fundamentales que se tiene en este tipo de circunstancias es no saber que hacer, es decir no estamos adecuadamente preparados, pues en general tememos a que nos suceda, pero hacemos insuficiente prevención y no solemos tener idea de cómo manejar la situación si tenemos la desgracia de que se concrete.

http://www.ianca.com.ar/quesegur.htm

Hace unos días,  leí con interés unas declaraciones que ofreció a la prensa nacional el Jefe de la Policía Nacional.  Sus opiniones fueron difundidas por radio, televisión y prensa escrita.  Los términos de sus palabras eran más o menos así: “El jefe de la Policía Nacional, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, garantizó hoy que realizará una gestión responsable y enérgica, con tolerancia cero a la delincuencia, pero prudente y aplicando el concepto de Policía Comunitaria. Empero, el nuevo jefe policial, dejó claro que no permitirá exceso de parte de los policías en sus actuaciones, pero tampoco debilidades en los servicios.”

Me quedé pensativa con sus declaraciones. La prensa se ha hecho eco de algunos acontecimientos,  uno de los más importantes fue la muerte del hijo del diputado, asaltado por dos hombres  

Sin embargo, a pesar de las afirmaciones categóricas del prestante jefe, la población está cada día más angustiada por la inseguridad.  El país, otrora atractivo a los turistas, se ha convertido en un lugar inseguro y hostil. 

Mi pequeño entorno familiar y profesional se ha visto afectado. La angustia nos ha arropado.  La neurosis colectiva de cerrar puertas, ventanas, de colocar  nuevos pestillos para asegurarnos aunque sea sicológicamente.  Ninguno de los casos que voy a mencionar ha sido publicado en los diarios. 

1. Tengo dos hermanas cuyas casas han sido violadas.  Uno de los asaltos fue violento y peligroso, porque los ladrones tenían pistolas y cuchillos.  La amenazaron y la insultaron. Mi querida hermana tuvo mucha suerte.  Perdió efectos materiales, pero dejaron su vida intacta.  De inmediato dieron parte a la policía. Varios “equipos de investigación” fueron a “investigar”. Todavía se espera la respuesta.

2. La otra hermana tuvo mejor suerte.  Varios ladrones violaron una ventana y robaron muchas cosas de valor.  Por suerte no estaban en la casa. Cuando llegaron encontraron el desorden. De inmediato dieron parte a la policía. Todavía espera la respuesta.

3. Uno de mis hermanos, caminaba por una calle de Santiago con su laptop en el hombro.  De repente vinieron dos hombres en un motor que querían robarle su valioso y nuevo instrumento de trabajo.  El se defendió y haló con fuerza. Los hombres lo arrastraron. Por suerte para él, una señora que venía manejando se dio cuenta del asalto, tocó la bocina y encendió las luces del auto. Los ladrones se asustaron y salieron huyendo. Mi hermano quedó con el pantalón roto y muchos rasguños. 

4. Una compañera muy querida de la oficina ha sido asaltada en las calles de la ciudad en dos oportunidades. La primera fue a las 6 de la tarde en el parqueo de una reconocida farmacia. La apuntaron con una pistola. Por mala suerte para ella, que había recibido el dinero de la quincena, lo había cambiado y metido en su cartera, le llevaron la cartera.

5. En la segunda oportunidad, eran las diez de la noche.  Había ido a visitar una pareja de amigos, y acompañada de la pareja, fue a montarse en su vehículo. Un motor con dos hombres, vino rápidamente le tiró del brazo y le llevó nuevamente la cartera.  Cuando el amigo quiso defenderla, vino un hombre lo apuntó con un revólver. ¿Resultado? Perdió de nuevo su monedero, su dinero y todos sus documentos y tarjetas.

6. A otra amiga de la oficina le han violado en tres oportunidades su casa.  No ha ocurrido tragedia familiar, pero sí varios sustos y pérdidas materiales.

7. Otra amiga llegaba a su casa y se encontró con dos hombres que salían huyendo en un motor. Habían entrado a su casa y le habían robado pasaportes, dinero y joyas.

8. La hija de una amiga se detuvo en un cajero automático a buscar dinero de su pequeña cuenta.  Al momento de hacerlo, dos hombres la rodearon con pistolas, le pidieron que sacara todo lo que tenía en el banco, que no era mucho, la montaron en un carro y estuvieron con ella varias horas dando vueltas.  Parece que se apiadaron de su inocencia y la soltaron en la parte alta de la ciudad y le dieron dinero para tomar un transporte público.

9. Yo misma fui objeto de un asalto. Caminando hacia el salón de belleza, dos hombres en un motor, subieron a la acera y me arrebataron los espejuelos.

10. Hace unos quince días, el hermano de un queridísimo compañero de trabajo fue asesinado por ladrones en Licey al Medio.  Según me cuentan,  los ladrones fueron a su negocio, le pidieron el dinero de la venta. Se lo entregó.  Cuando el dueño, un hombre de 42 años,  se disponía a cerrar el local, los ladrones, por temor a que lo delataran, lo asesinaron a quemarropa.

11. Escribo este artículo porque hoy domingo fue asaltada mi hija. Saliendo de la casa de una tía, se despedía en el portón.  De repente llegaron dos hombres en motor, y le arrebataron la cartera, no sin antes dejarle un gran moretón en su brazo.

Mi pregunta es ¿Cuál es la solución? ¿Más violencia policial?  ¿No sabe la policía quiénes son los asaltantes?  Me cuentan que la mayoría de los delincuentes tienen fichas, y después de cumplir una pequeña condena, vuelven a las calles.  ¿Cómo se va a rescatar la confianza? No tengo respuesta.