Energía inmediata

Los hidratos de carbono también se conocen como carbohidratos, azúcares o almidones. Producen energía inmediata para el cuerpo y se obtienen a través de los alimentos como los elaborados con harina de trigo, las legumbres, el pan, las patatas y la fruta. Si no los consume, está privando a su cuerpo de su principal combustible.

Los carbohidratos pertenecen al grupo de alimentos que proporcionan energía. Entre ellos están frutas, vegetales, legumbres, cereales, granos y sus derivados como el pan, la pasta y las harinas.

A menudo, la falta de información hace que se responsabilice a los hidratos de carbono de ser los causantes del aumento de peso, cuando lo importante es en la cantidad que tomamos y con qué otros alimentos los acompañamos.

Tan importante como incluir en nuestra dieta carbohidratos es tomar proteínas, presentes en carne, pescado, huevos y frutos secos. La relación entre carbohidratos y proteínas debe ser de dos a una. Es decir, la proporción de alimentos ricos en carbohidratos, que se recomienda comer, debe ser el doble que la que corresponde a alimentos con proteínas.

Los hidratos de carbono son los componentes de la dieta que menos cantidad de calorías aportan por unidad de peso –alrededor de 4 kcal/g–, mientras que esta relación en el alcohol es de 7 kcal/g. Los carbohidratos deberían representar el 50% de nuestro aporte energético diario, y las grasas no deberían superar el 30%. Además, los primeros tienen un efecto más saciante que las grasas.

Aquellas personas que desean adelgazar, deberían procurar sustituir el consumo de grasas por hidratos de carbono, lo que supondría una mejora en su dieta que permitiría perder peso a largo plazo.

Fuente: Consumer