Enfrentar la crisis eléctrica

La entrega del subsidio al sector eléctrico en el origen, es decir, a las generadoras, y el establecimiento de una bolsa de energía más barata para las empresas podrían ser el inicio de la solución a los problemas que supone la crisis que por décadas ha afectado al sistema energético dominicano y la falta de competitividad del aparato productivo del país.

Rubén Jiménez Bichara, director general de Pro Industria y quien por varios años administró la Distribuidora de Electricidad del Sur (EDESUR), plantea ambas opciones como una contribución a la solución de dos de los más graves problemas que afectan a la economía dominicana.

Plantea que al subsidiar al sector eléctrico en la generación, va a la cadena en su punto inicial, e impacta el precio final ahorrando al gobierno entre 12 y 18 millones de dólares cada mes.

La “Bolsa Energética Competitiva”, se establecería utilizando la generación hidroeléctrica, y favorecería a las empresas que puedan mantener o mejorar sus niveles de empleo, producción y exportación.

Antecedentes. Contratos no muy claros, la ley que no se cumple, números que no cuadran y una falta de consenso y de voluntad han mantenido al sector eléctrico dominicano en crisis, y al gobierno con una deuda eterna, ya sea por subsidio u otro concepto,  lo que con frecuencia afecta el suministro a los consumidores.

Jiménez Bichara expresa preocupación por el hecho de que las propuestas de solución que se formulan no reciben un adecuado análisis por parte de las autoridades que tienen a su cargo el sector.

Recuerda que en junio del 2005, él propuso con relación a la  deuda con los generadores, que en ese momento montaba 440 millones de dólares, “la deuda vieja, que sigue pendiente y no tiene nada que ver con la nueva de 400”, un plan de pago a los generadores, con la condición de que el dinero  fuera utilizado en la modificación de la plataforma de generación de las plantas. Eso no se hizo y en este momento, solo en intereses esa deuda ronda los 250 millones de dólares.

También en el 2005 Jiménez Bichara propuso que el subsidio se pagara en especie a los generadores y en el origen de la producción. 

“Esa  propuesta igual la mantenemos, con la adición a este momento de que sea un subsidio en especie, si se quiere, en combustible. Que a través de la Refinería de petróleo se le entregue a los generadores, a precio fijo, el combustible que necesitan para que sus plantas puedan operar. Entonces el gobierno solo estaría subsidiando el margen entre el precio que le coloca al generador, y el precio al que el lo haya comprado.”

Es decir, si el bunker c, que es el combustible que más utilizan las generadoras le cuesta 50 dólares el barril a la Refinería, se le puede vender a los generadores a 45, con un subsidio de 5 dólares por barril, y este precio fijo garantiza que no habrá problemas en la tarifa a los usuarios.

“Ese simple hecho tira a un lado el impacto de los Acuerdos de Madrid, porque  este “juega con la volatilidad de los precios de los combustibles, ya que en la medida que el combustible sube de precio, el generador tiene un margen mayor de beneficio, pero si se fija un precio a los combustibles todos los meses, no importa la  fórmula, no importan contratos, definitivamente se puede anular el impacto negativo en la tarifa eléctrica de estos acuerdo, a través de una medida administrativa”, afirma Jiménez Bichara.

Atacar la falta competitividad

El director general de Pro Industria expresa su preocupación ante los problemas de competitividad que confrontan los productores dominicanos frente a sus competidores de la región. Entiende que el país está obligado a tomar medidas urgentes para enfrentar el problema. “Es que la competitividad no puede esperar. Nosotros no podemos empezar a correr cuando los otros están llegando a la meta.”

Es por ello que el funcionario propone la creación de una “Bolsa Energética Competitiva”, que se formaría tomando  la producción de las hidroeléctricas, que es la energía más barata que se produce en el país, y los 12 millones de dólares que se ahorrarían con la entrega del subsidio eléctrico en el origen. Esta bolsa permitiría vender al sector industrial la energía al mismo precio promedio que compran sus competidores de la región. Con esto se busca evitar que las empresas dominicanas sigan emigrando a los países vecinos para bajar su costo de producción, e impedimos que otros mercados capturen inversiones que originariamente podrían venir al país.

La propuesta de Jiménez Bichara es que para poder acceder a esa Bolsa Energética Competitiva, un industrial debe cumplir tres requisitos: incremento en el empleo, estabilidad en la producción y en las exportaciones. Con esta decisión se premia e incentiva la generación de empleos, el incremento en la producción, y la capacidad exportadora de las empresas dominicanas, que estarían en igualdad de condiciones que sus competidoras para pelear por el mercado.

“No es posible que nosotros sigamos permitiendo que las industrias se vayan a otros países a producir lo que nosotros estamos consumiendo acá. Y eso está pasando en un grado considerable e impactante para la economía y para la generación de empleos. “O sea, tenemos productos que se hacían aquí por decenas de años, y que ahora sale más barato irse a hacerlos en Guatemala y traerlos aquí, que producirlos acá.