Entendiendo a Petrocaribe

Después de casi 8 años de la vigencia del “Acuerdo de Cooperación Energética Petrocaribe” es de suponer que todos sepan de qué se trata: un acuerdo de suministro de petróleo en términos preferenciales – no de precio sino de financiamiento -. Aquí es, en el financiamiento, donde se generan algunas confusiones.

El Acuerdo establece una escala de financiamiento con referencia al nivel del precio del barril de petróleo de referencia, a saber: con un precio de más de 15 dólares se concede crédito por el 5% del total de la factura;  con más de 20 dólares un 10%, más de 30 un 25% y cuando el precio sobrepasa los 70 dólares, en un futuro previsible no se espera que pueda descender de ese nivel, se financia – entiéndase, se concede crédito – para el 40% del total del monto de la factura. El otro 60% se debe liquidar en un plazo de 30 a 90 días. Para el segmento financiado, el 40%, se aplica solo un 1% de interés, se conceden dos años de gracia y 25 para pagarla. Además, da una serie de opciones, que el país aún no aprovecha en toda su dimensión, para que se efectúe el pago con bienes y servicios. Reencauzar ese potencial debiera ser una prioridad nacional.

Ni el gobierno de Venezuela, ni su empresa PDVSA hacen desembolso adicional como parece ser que algunos entienden –al margen de expresiones de solidaridad, que no tienen que ver con PETROCARIBE, como la construcción de viviendas, la operación gratuita de la vista de más 1,500 dominicanos, entre otros aportes-. 

De los 150 mil barriles diarios promedio que consume la RD, recibe vía Petrocaribe unos 50 mil, alrededor del 33% de sus necesidades. Con ello se convierte en la principal beneficiaria del Programa en su conjunto que distribuye entre las 18 naciones que participan en el mismo 163 mil barriles diarios. En consecuencia, la RD recibe el 30.7% de aquel total.

Al 31 de enero del presente año la deuda contraída por el país en el contexto de Petrocaribe alcanza los 3,081.4 millones de dólares – además de otros 56.2 que se deben a Venezuela por otros conceptos -, según el Banco Central de la RD. Para el presente año debe saldar unos 90 millones, de los cuales al 30 de junio había liquidado un 50% de la misma.

He oído decir que esa relación es perjudicial porque el país “se endeuda”. Ciertamente, Venezuela no regala su petróleo, bueno sería. La gran ventaja está en las condiciones de financiamiento. Quien que pierda el sueño por esa relación con el “chavismo” bien pudiera promover que nos abastezcamos de otras fuentes, hay suministradores disponibles, así no nos endeudaríamos a largo plazo, el gobierno compraría los dólares necesarios en el corto plazo y presionaría al alza la prima del dólar y la tasa de inflación.

Aprovechar integralmente las posibilidades de pago es el gran desafío que tiene por delante el nuevo Director de Petrocaribe, José Ramón Suriel.