Entre asfalto y anafe, realidad guineana o dominicana

Hablar de África y de su pobreza nos puede parecer muy distante y con grandes diferencias a nuestra sociedad. Sin embargo, hay mucha similitud en los rostros de la pobreza que muestra África, en nuestro caso Guinea Ecuatorial, con relación a nuestro país.  Guinea Ecuatorial depende económicamente en estos momentos del petró1eo, que está generando grandes riquezas concentradas en un grupo muy reducido de personas formado por la élite gobernante, las grandes compañías petroleras, los funcionarios y familiares del gobernante con 30 años en el poder, Obiang Nguema Mbasogo.

La gran mayoría de la población vive en una gran pobreza teniendo como principal actividad económica la agricultura de subsistencia a la que se dedican las mujeres, la caza de animales y recolección. Esta gran brecha entre el supuesto auge económico de Guinea y la realidad de pobreza extrema que vive la mayoría de la población se parece bastante a la situación de disparidad existente en nuestro país que tiene un supuesto crecimiento macro-económico que convive con altas tasas de desempleo y subempleo (en sector informal).

La mayoría de las viviendas están construidas en madera y zinc, con pisos de tierra o de cemento y con letrinas individuales y colectivas. A pesar de que Guinea es productora de petró1eo, el abastecimiento en electricidad es muy precario y la mayoría de la población cocina con anafe y leña.

La educación en Guinea no es una prioridad, la poca inversión en educación a pesar de la gran abundancia de recursos que se obtienen con el petró1eo es una realidad desgarrante. Escuelas deterioradas, sin butacas suficientes, aulas con mucho hacinamiento (más de 60 estudiantes por aula) y una muy baja calidad de la educación, son indicadores comunes a nuestra realidad social y educativa.

Guinea Ecuatorial-África es un referente interesante para nuestra realidad social. Es el espejo de lo que puede ocurrirnos en un futuro no muy lejano si el Estado Dominicano mantiene la política económica y social que ha desarrollado hasta ahora con alto nivel de abandono de las áreas prioritarias de desarrollo desde un enfoque de desarrollo humano.

El abandono de la agricultura, educación, salud, abastecimiento de agua potable y electricidad son problemas comunes en ambos países. Al igual que la alta concentración de riquezas, corrupción y desigualdad social. Las lógicas de gestión gubernamental basada en altas inversiones en infraestructura para aparentar un desarrollo emergente se mezclan con estos otros factores ya mencionados.

Cuando la construcción de Metro, elevados y grandes avenidas deje de ser una prioridad y estos recursos se inviertan en educación y políticas sociales efectivas, nos alejaremos de esa similitud con África, específicamente Guinea Ecuatorial.