Entre Leonel y Danilo ¿Y Jaime David?

REGINALDO ATANAY
Nueva York.-
En las interioridades del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se están cocinando platos diversos… con variada sazón. Y todo con miras al gran almuerzo electoral que esperan que así sea, el 16 de mayo del 2008.

Danilo Medina Sánchez acaba de desprenderse del tren gubernamental, pero quiere hacer sentir que ese desprendimiento no es total, sino que queda entre él y el gobierno un hilo de unión, y ese hilo lleva, a quien investigue, al trabajo que ha estado haciendo el ex secretario de la Presidencia y ex candidato presidencial mucho antes de montar tienda aparte, para tratar de ganarles, en elecciones internas, a sus compañeros partidarios José Tomás Pérez, Leonel Fernández y Jaime David Fernández Mirabal.

Medina tiene “un cerebro” con eso de llegar a la Presidencia. En su empeño anterior quedó mal parado, pese a la propaganda descomunal que desplegó su partido, queriendo echarle a perder la fiesta al entonces contrincante mayor: Rafael Hipólito Mejía Domínguez. Entonces, la pérdida electoral de Danilo fue de grandes proporciones, comenzando en su propio pueblo, San Juan de la Maguana, donde sus coterráneos le negaron el respaldo.

Pero en política, como en muchas otras cosas de la vida, vale mucho la perseverancia, la intensidad de las ambiciones; con eso han triunfado otros políticos americanos que tropezaron una y otra vez con el rechazo del voto popular. Entre esos ejemplos están Richard Nixon, Lula Da Silva, y más reciente… Daniel Ortega.

Medina le trabajó las dos campañas electorales a Leonel Fernández, y en su posición de secretario de la Presidencia, estaba “suelto de pies y manos” pues ese cargo no implica trabajo arduo ni compromisos; es casi una función decorativa, por lo que el sanjuanero tuvo tiempo suficiente para hacer los amarres que creyera fueran de su utilidad política.

Ahora mismo, no hay que perder de vista que el presidente Leonel Fernández goza de amplia popularidad. Y no se alejan mucho de la realidad los observadores que comentan que Leonel tiene más de Balaguer, que de su presunto mentor, Juan Bosch.

Leonel sabe imponer su autoridad con humildad y hasta con cortesía, en eso (sólo en parte) tiene un parecido a Balaguer, pero no a Bosch, quien se caracterizó por ser amo de un carácter altanero, aunque en muchas ocasiones descendía a los terrenos de la humildad, y por momentos, quería que lo confundieran con un labrador.

Al regresar al poder Fernández, halló un camino expedito para hacer crecer y fortalecer su liderazgo. En eso tuvo mucho que ver el ex presidente Mejía Domínguez, quien dejó en las alturas gubernamentales algunos impulsos de irrespeto y desconsideración por lo que aún se lamentan muchos de sus correligionarios.

Cuando hace pocos años el PLD presentó la candidatura presidencial de Danilo Medina con el optimista lema publicitario de “El Presidente”, la mayoría de la gente entendió (puede que no haya sido así. ¿Quién sabe?) que esa candidatura fue para “echarle una vaina” al entonces vicepresidente de la República, Jaime David Fernández Mirabal, quien gozaba de simpatías en las esferas fuera del PLD, y quien indudablemente contaba -y creemos que aún es así- con mayores simpatías de las que disfruta Medina Sánchez, fuera de su partido.

Se comentó entonces que aquella candidatura era un “tente ahí” para guardarle espacio a Leonel Fernández en la siguiente elección, en la seguridad de que Medina, en ese tiempo, no sería favorecido, como al efecto sucedió, con el voto popular.

En la fila de ahora de precandidatos presidenciales del PLD, también está el ex secretario general del partido y ex senador, José Tomás Pérez. A Pérez no lo dejaron caminar con muy buen pie dentro del peledeísmo, al punto que luego, lo pusieron aparte, y empujaron otros candidatos, con los que el partido consiguió mayoría parlamentaria.

José Tomás, al igual que Jaime David, representa a un grupo considerable de peledeístas disgustados, a quienes nada les han dado y ni siquiera les han dicho dónde hay. Y precisamente, los disgustos que hay dentro del PLD es que mucha gente que afirma “se fajó” en las campañas

proselitistas, ha quedado “sin pito y sin flauta”, y ahora incursionan con otros candidatos unos, a manera de venganza, y otros, a ver qué consiguen luego.

En cuanto al boschismo, que algunos, dentro del PLD enarbolan, al partido le sería de conveniencia mayor dejar eso, y concentrarse en el peledeísmo, para darle fuerza a su partido, pues con el boschismo el partido consiguió muy poca cosa; casi ninguna. El partido fue tomando cuerpo de mayoría de edad, y fortaleza, cuando el ex presidente Joaquín Balaguer le dio una mano y lo puso a caminar.

Mas el partido, rezumando quizá algunas de las cualidades de su creador, luego quiso ignorar el poder de Balaguer, y fue así como en la avenida Máximo Gómez le permitieron a Hipólito Mejía “amarrar su chiva” para dejar a los peledeístas de entonces “oliendo donde guisan”.

Dentro del PLD hay otra figura que no pueden ignorar, es el diputado Lidio Cadet. A Lidio, como a José Tomás, algunos sectores del peledeísmo le hicieron “su cama”, pero aunque pudieron medio doblegar a José Tomás, no pudieron hacer lo mismo con Cadet, un cura viejo que, como los perredeístas de antes, “conoce al cojo sentado, y al tuerto durmiendo”.

Para la meditación de hoy: Sumérgete en ti mismo, y deja que tus talentos salgan a flote… No presiones ni quieras imponer estados de ánimo; déjale esa función a tu Ser Interior, que El sabe lo que necesitas y lo que te conviene. Tu Ser Interior es aquel del que te has ido alejando desde que tu intelecto se fue desarrollando, y comenzaste a meter la pata desoyendo impulsos de tu intuición…