Entrevista a Avelino Stanley

Entrevista a Avelino Stanley

León David: Acabas de publicar una nueva novela: “Por qué no he de llorar”. ¿Qué añade esa creación a tu trayectoria novelística?

Avelino Stanley: Después de haber escrito “Tiempo muerto” (1997) escribí el primer borrador de “Por qué no he de llorar”. Lo dejé descansando y me embarqué en otro proyecto, “Al fin del mundo me iré”, novela aún inédita que me costó mucho esfuerzo. Terminada esa obra volví a “Por qué no he de llorar”, que para mí ha significado una especie de respiro porque es una novela ligera, de extensión media y sin mayores complejidades estructurales. Apenas dos planos que se entrecruzan como aspectos paralelos de una historia central. Esa obra es una especie de reafirmación de mi trabajo novelístico.

LD: ¿QUÉ JUICIO TE MERECE LA NOVELA DOMINICANA CONTEMPORÁNEA? ¿CREES QUE YA SE AVIZORA EN EL HORIZONTE EL CERVANTES CRIOLLO?

AS: Para mí la novelística dominicana ha tenido su verdadero despertar en los últimos veinticinco a treinta años. Antes de 1975 se publicaban novelas de forma aislada. En el periodo señalado no sólo han seguido publicando obras en este género los autores veteranos, a ellos se han unido los que surgieron en los 80. Y a estos dos grupos también se agregan otros autores que sin ser de generación alguna han surgido con proyectos novelísticos de mucha valía. Independientemente de lo que ellos signifiquen para los premios internacionales, lo más importante es que se está enarbolando con mucha solidez la bandera de la novelística dominicana contemporánea. Y en esa faena están incluidos todos los autores del país.

LD: ¿CUÁLES SON TUS NOVELISTAS PREFERIDOS Y POR QUÉ LOS PREFIERES?

AS: Hay novelistas a quienes he tenido como preferidos pero resulta que siempre se termina adoptando sólo una de sus obras en particular. Para la lengua española creo como fundamental que quien se inicia en el mundo de la novelística tiene que conocer El Quijote, de Cervantes. Luego para mí hay diversos autores que han significado mucho en mi proceso de aprendizaje. Algunos de ellos son Flaubert y su obra Madame Bovary, Sthendal y su obra Rojo y Negro, Dostoievski en varias de sus obras, Mijail Sholojov con El don apacible y esa obra de él que he leído casi hasta recitar de memoria, El destino de un hombre. Igual han sido claves para mí Faulkner y Jhon Steimbek, de este último también he releído infinitas veces La perla. Miguel Ángel Asturias es necesario hasta por su prosa. A García Márquez no lo puede detestar quien no lo ha leído. Y ningún dominicano puede preciarse de ser narrador si no relee la cuentística de Juan Bosch. Por supuesto que la narrativa de estos tiempos ha sido renovada por un vasto número de autores europeos, asiáticos y latinoamericanos.

LD: TAMBIÉN ERES CUENTISTA; DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL QUEHACER DEL ESCRITOR ¿SON IGUALES LAS EXIGENCIAS DEL GÉNERO CUENTO QUE EL DE LA NOVELA?

AS: Como género te diría que las exigencias son iguales. Por supuesto es imposible comparar una novela con un cuento. Lo preciso es que comparar una novela con un libro de cuentos para apreciar el peso de la exigencia de ambos géneros. Tampoco se puede comparar una novela buena con un mal libro de cuentos, ni lo contrario, porque ahí se pierde de inmediato el equilibrio. En definitiva lo importante es buscar el mayor de los logros en los géneros que uno decide a cultivar porque la buena literatura siempre estará por encima de la que no lo es sin importar el género.

LD: NUNCA, QUE YO SEPA, HAS ESCRITO POESÍA. ¿ACASO CONSIDERAS LA POESÍA UN GÉNERO MENOR?

AS: ¿Género menor? No. Todo lo contrario. Para mí la poesía es la manifestación de la belleza mediante el uso de lengua en su máxima expresión. Es cierto, muy pocas veces he escrito versos. Apenas alcanzo a coquetear con la poesía para dejar constancia de su presencia en mi prosa. Creo que la poesía sólo desaparecerá cuando desaparezcan los sentimientos de los seres humanos.

LD: EN TÉRMINOS GENERALES, ¿CÓMO VES EL PANORAMA LITERARIO DE NUESTRO PAÍS?

AS: El panorama literario dominicano, mirándolo como tal, está en condiciones aceptables. Hay una cantidad importante de autores produciendo buen trabajo en los distintos géneros. Lo tétrico del panorama literario dominicano está hacia afuera. La cantidad de gente que aprecia y valora el trabajo literario del país es sumamente reducida. Y las autoridades que deben trabajar para transformar esa realidad, bien, gracias. Despilfarrando recursos en nimiedades. Bastaría con echarle una mirada al destino del presupuesto de la Secretaría de Educación y al de la Secretaría de Cultura en los últimos años para que se vea cuál ha sido el esfuerzo realizado para aumentar la cultura de la lectura.

LD: ¿CÓMO SE RELACIONA LA LITERATURA Y LA POLÍTICA? ¿CREES QUE SON INCOMPATIBLES?

AS: Los matrimonios entre la literatura y la política, cuando se dan, terminan en incompatibilidad de caracteres. Ambos oficios demandan demasiado tiempo y uno de los dos perece por abandono. Pero una cantidad grandísima de literatos termina diezmado por la política y muchas veces esto se da hasta por la rabia de ver gente con tantos niveles de torpeza e irresponsabilidad dirigiendo los destinos de un país o en puestos congresionales y municipales.

LD: ¿POR QUÉ NUESTRA LITERATURA NO ES MÁS CONOCIDA FUERA DEL PAÍS? ¿SERÁ QUE NO ALCANZA LOS ESTÁNDARES DE EXCELENCIA INTERNACIONALES?

AS: Las razones de nuestra escasa difusión son muchas. Una de ellas es que poquísimos gobernantes dominicanos se han preocupado para que el resto del mundo sepa que hay un país llamado República Dominicana a pesar de existir desde hace más de ciento cincuenta años. En 1982 en Inglaterra mucha gente me preguntó que si Dominicana era Dominica, que dónde era eso. En 1995 hubo gente en Buenos Aires que me preguntó que dónde quedaba este país. Si no se conoce el país, qué van a conocer a sus escritores. ¿Qué gobierno dominicano ha dirigido política alguna para difundir los autores locales en el exterior? Por demás los autores dominicanos, de manera aislada, no tienen cultura de buscar individualmente difusión internacional. Imagínate, esa misma gente de Buenos Aires que me preguntaba en 1995 que dónde quedaba este país, algunos incluso escritores, a continuación me pedían direcciones de editoras a las cuales ellos pudieran enviar sus originales a ver si se los publicaban.

LD: ¿QUÉ PUEDE HACER EL ESTADO –QUE CUENTA CON UNA SECRETARÍA DE CULTURA– PARA BRINDAR RESPALDO A LOS ESCRITORES DOMINICANOS?

AS: Lo primero sería nombrar funcionarios capaces que tengan una visión de conjunto de los males culturales del país y planifiquen la dirección de su quehacer. Que no despilfarren los recursos oficiales dando palos a ciegas. Funcionarios que incluyan la necesidad de difusión de la literatura dominicana hacia el exterior como parte de sus objetivos. Pero eso requiere un proceso de dignificación que primero tiene que comenzar por las altas esferas oficiales, donde esa especie raramente se ve.

[b]LD: ¿QUÉ ES LO PEOR QUE PODRÍA OCURRIRLE AL PAÍS CULTURAL EN UN FUTURO PRÓXIMO Y CÓMO EVITARLO?[/b]

AS: Lo peor del futuro cultural dominicano es el presente que estamos viviendo. Se puso en las manos de un grupo de personas una Secretaría de Cultura nueva que fue por décadas la esperanza de todo el sector cultural del país. Pero lamentablemente hemos tenido que verlos haciendo lo mismo que se hacía cuando esta no existía. Improvisar. Poner en ejecución las acciones culturales, no como producto de una planificación, sino lo que les llega a la mente y luego a eso no se le da continuidad. Simular realizaciones que luego el propio resultado las delata. Dedicar el 70% del presupuesto de la cartera en salarios. A la hora de evaluar ¿cuál será el referente? Es decir el alto grado de incapacidad gubernamental que se observa a nivel de todo el aparato del Estado también está presente en la Secretaría de Cultura. ¿Habrá algo peor que verlos alardeándose con decir que se ha hecho lo mejor de todos los tiempos? Creo que no. ¿Que cómo evitarlo? Bueno, será que como detenerlos. Eso tendrá que determinarlo la colectividad.

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