Error de medición de la tecnología enturbia datos

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Jeanna Smialek

La productividad se ha desacelerado en la última década, lo que genera un vehemente debate sobre los límites de la innovación y las posibilidades de crecimiento de los Estados Unidos. Una nueva investigación de economistas de Goldman Sachs sugiere que otro elemento –la medición errada de cuánto aporta la tecnología a la producción económica- podría ser el principal motor de la debilidad.

Jan Hatzius y Kris Dawsey señalan que la dificultad que implica medir las mejoras de la tecnología podría reducir los registros del producto interno bruto (PIB) alrededor de 0,7 punto porcentual.

El gobierno subestima la rapidez con que caen los precios de semiconductores, computadoras y hardware de TI con fines especiales, lo que reduce las estimaciones de crecimiento 0,2 punto una vez que las cifras se ajustan por inflación, dijeron. También es difícil medir el valor del software y el contenido digital en tanto la calidad mejora y aparecen nuevos productos, lo que debilita los datos sobre PIB otro 0,5 punto.

Como las estimaciones sobre productividad proceden del crecimiento económico dividido por las horas trabajadas, el descenso del PIB producto de esas cuestiones podría “de hecho dar cuenta” de la declinación de 0,75 punto porcentual de las estimaciones de la tendencia en productividad en los últimos 10 años, escribieron. Si bien economistas de Goldman dicen que sus estimaciones son “muy aproximadas e inciertas”, es todo un problema el hecho de que la dificultad para determinar los avances tecnológicos, y no una genuina desaceleración, sea el motor que subyace en un aumento de la productividad por debajo de los pares porque éstos afectan todo, desde las estimaciones de crecimiento hasta la futura política monetaria.

Coincidencia de la Fed. Si la productividad se evalúa de forma incorrecta y la economía puede crecer más, la tasa de fondos federales a mediano plazo –el nivel necesario para evitar que la expansión económica se recaliente- podría ser mayor de lo que muchos piensan.

Por otra parte, los descubrimientos sugieren que la inflación es aun menor que la calculada oficialmente y pone en tela de juicio la exactitud de las cifras de PIB ajustado por los precios. El ritmo de crecimiento medido de 2,2 por ciento de los últimos años podría ser en realidad del orden de 3 por ciento, concluyen Hatzius y Dawsey. Eso podría explicar por qué, dada una producción débil, el crecimiento del empleo en los últimos años ha superado las estimaciones de muchos economistas.

Las autoridades de la Fed coinciden con los problemas que destacan los economistas de Goldman. El presidente de la Fed de San Francisco, John Williams, dijo que es probable que pueda afirmarse que un error de medición del software y la tecnología afecte el PIB real, así como la productividad y la inflación.

“No sé cuál es la magnitud del efecto. Pienso que los especialistas tienen que analizarlo”, dijo Williams. “Es un gran problema del que necesitamos contar con más información”.