Es bueno que sepas cómo preservarlas

Dibujo

Por mucho que nos disguste admitirlo, las luces navideñas tienen una vida muy corta.
Se dice que están diseñadas para durar apenas 90 días. Es por eso que se recomienda reemplazarlas cada dos años.

Aún así, existen algunos cuidados que podemos proporcionarles si queremos extender su tiempo de vida un poco más o que al menos lo alcancen.

Lo primero es, al comprarlas, cerciorarnos de que todas funcionan correctamente.
Luego, ya sea que la esté instalando o -por el contrario- guardándolas, trate de hacerlo poco a poco, teniendo cuidado de no enredarlas o halarlas bruscamente.

Además, cada paquete de luces viene con su instructivo: asegúrese de seguir las recomendaciones del fabricante.

Algo que a estas luces no les “gusta mucho” es el sobrecalentamiento y la humedad, por lo que es aconsejable guardarlas en lugares donde no estén presentes estas dos condiciones.

Algo muy práctico es enrollarlas en tubos de cartón, una vez termine la temporada.
Si sus luces utilizan el circuito paralelo y se da cuenta que tiene un bombillo quemado, se recomienda reemplazarlo de inmediato ya que los demás podrían recalentarse.

Una medida de seguridad muy importante es utilizar reguladores de voltaje y no exceder el máximo de conexión de tres series en luces incandescentes y de ocho en el caso de luces LED, asegura la página web de Home Depot.

También hay que cuidar que los cables no queden bajo las alfombras ni sean aplastados por puertas o ventanas, y evitar que los foquitos tengan contacto con tela o papel, para evitar cualquier incendio.

Finalmente, se recomienda desconectar o apagar las luces antes de dormir.