¿Es el ITBIS lo principal?

FIDELIO DESPRADEL
Las cúpulas que controlan todos los hilos de poder dan por aprobado el TLC. Ello así, no porque sea justo o bueno para el país, sino porque la correlación de fuerzas los favorece en forma abrumadora. No existe ningún sector organizado con la suficiente fuerza y capacidad de movilización, como para frenar la voluntad de los Estados Unidos, de las cúpulas y la de todos sus cómplices; tampoco para hacer pagar un alto precio a la maquinaria del pasado gobierno, y del anterior del PLD, que hicieron posible que el país estuviera tan desamparado ante esta nueva ofensiva contra la Soberanía del país y su aparato productivo.

¡Claro que hay que incrementar y focalizar la denuncia! Pero lo del TLC arrastra otros dos temas cruciales, y con estos dos temas no debemos cometer los errores en que hemos incurrido ante la puñalada del TLC. Me refiero a la Reforma Fiscal y al sistema de compensaciones a la verdadera industria nacional.

¿Por qué estamos permitiendo que el debate sobre la reforma fiscal se centre en el aumento, disminución o ampliación del ITBIS? ¿Por qué no hay un solo intelectual, economista o comunicador progresista que, descartando la lógica que coloca el ITBIS como el centro, plantee con fuerza que el monto principal de las recaudaciones debe recaer sobre la ganancia, o sea, apoyarse en el impuesto sobre la renta?

¿Por qué no se plantea una posición diáfana de eliminar todo impuesto que encarezca la producción nacional (industrial y agrícola), y las exportaciones, y entonces concentrar el impuesto en la ganancia?

¡Que quien gane más, pague más! Que se generalice el cobro del impuesto sobre la renta. ¿Quién ha dicho que el gobierno no tiene mecanismos para generalizar el cobro de este impuesto?

Todo el sector progresista del país está de acuerdo en que no se le pongan obstáculos a la producción. Apoya que se eliminen los impuestos a la producción y a la exportación. Que no haya distorsiones. Esto favorece la economía, la Soberanía Alimentaria y la propia Soberanía del país.

Pero donde la cosa empieza a complicarse es cuando los grandes productores, acostumbrados a no pagar impuestos, se aprovechen de las facilidades para ganar más y pagar menos. O sea, para incrementar el abuso que ha significado que, siendo la República Dominicana el país con el crecimiento promedio más grande de América Latina en los últimos 40 años, sea, al mismo tiempo el más desigual, el más injusto; que sea el país donde un porcentaje que no pasa del 10 por ciento de la población, incluyendo funcionarios corruptos, negociadores, comunicadores a sueldo, se alcen con el grueso de la Renta Nacional, que producen todos los factores productivos de la Nación.

Continuar con el ITBIS es continuar con esa injusticia, mantenida y aceitada durante más de cuarenta años.

La otra cosa es lo de las compensaciones y subsidios a la producción nacional. Si Francia, Alemania, Estados Unidos se concentran en apoyar y subsidiar sus productores; si en estos países los recursos del gobierno se utilizan para resolver los problemas fundamentales, como el de la electricidad, ¿por qué nosotros tenemos que hacer lo contrario, para dañar el país, a los productores, la soberanía y al pueblo?

¿Por qué quienes tienen los números en la cabeza no le explican a la población que es posible ampliar, y hasta duplicar los presupuestos de salud y educación; que es posible hacer funcionar la amplia infraestructura que tiene el país en materia de salud, para beneficio de las amplias mayorías de la nación, que lo justo y correcto es que el que más gane más pague?

Debemos empeñarnos en que los sectores con más fuerza al interior del movimiento social hagamos propuestas sobre estos temas; denunciemos las componendas que están armando los negociadores y las cúpulas sociales y políticas. Que publiquemos los datos para que la población adquiera conciencia de la trampa que le están construyendo los negociadores y las cúpulas que mandan a estos negociadores. Y debemos empeñarnos también en que los economistas, intelectuales y comunicadores progresistas, interesados en favorecer al país y sus mayorías, no sigan actuando aplastados por el “sentido común” que han construido las cúpulas, metiéndose en su lógica, que es la lógica de seguir en el mismo tren donde nos han montado desde 1966. ¿Quién ha dicho que el ITBIS es el camino más conveniente? ¿Quién ha dicho que la generalización del cobro del impuesto sobre la renta es imposible?