Es necesario construir 5 presas en RD, asegurar agua potable y agro

Presa de Jiguey, San Jose de Ocoa. 19-05-17. // FUente Externa.
Presa de Jiguey, San Jose de Ocoa. 19-05-17. // FUente Externa.

En el país es prioritaria la construcción de cinco presas para mejorar el servicio de agua potable a varias provincias y aumentar la producción de alimentos de origen agropecuario, según el experto hídrico Gilberto Reynoso Sánchez.
Esos proyectos son las presas de Madrigal modificada, en el río Haina, de San Cristóbal; una o dos en el río Ámina, de Mao; en el Alto Yuna, en Monseñor Nouel, y la de Joca, sobre el río del mismo nombre, en Los Cacaos, de Pedro Santana.
El reto de anticiparse a los impactos del cambio climático en los recursos hídricos y dotar al sector del agua de las herramientas tecnológicas, políticas y de gestión que faciliten su adaptación a esta realidad es una prioridad nacional.
“En materia de infraestructuras hidráulicas para regulación y almacenamiento de agua, el país tiene de frente la necesidad de cambiar un poco la tendencia de la inversión en infraestructuras y volver a invertir en agua”, sostiene Reynoso Sánchez.
Dijo que las implicaciones son tremendas y las consecuencias se dejan notar ya en un descenso de la eficiencia de las redes de agua y el deterioro y falta de infraestructuras como presas y depuradoras de aguas residuales.
“En infraestructuras de almacenamiento de agua se deberán priorizar las presas que contribuyen a garantizar el suministro para el consumo humano como primer uso y producción de alimentos en segundo lugar”.
Plantea que en ese orden se podrían colocar las presas: la versión de Madrigal modificada, que ha planteado la Caasd para aprovechar los caudales del río Haina y aumentar la garantía de suministro de agua al Gran Santo Domingo, que le quitaría presión a la recurrente escasez de agua en la provincia Peravia; y una o dos presas en la cuenca del río Ámina para uso prioritario de agua potable para Santiago y así liberar más agua desde la presa de Bao para la provincia Espaillat.
Señaló que la presa en el Alto Yuna tendría un uso prioritario para el consumo humano de las provincias monseñor Nouel y Sánchez Ramírez. Además, transferiría agua a la actual presa de Rincón para garantizar el suministro de agua del acueducto de San Francisco de Macorís y Hermanas Mirabal. “Esta presa tendría un gran impacto en la generación hidroeléctrica, en producción alimentaria y control de inundaciones en la zona del Bajo Yuna. La presa de Joca, sobre el río Joca, siempre comentada, pero siempre postergada, incorporaría a la producción agrícola más de 100,000 tareas en una zona donde gran parte de la población se acuesta cada noche muerta del hambre y se levanta en cada mañana llena de necesidad”.

Recuerda que de 2014 a 2019 han sido años secos, con claras señales de la continuidad del cambio climático a largo plazo y “aunque se han presentado periodos lluviosos intercalados, continuamos con las alarmas encendidas frente a sequías e inundaciones que vienen fraguándose”.

“Todavía no sabemos bien como puede afectar el cambio climático el régimen de lluvias sobre la isla. ¿Lloverá menos o lloverá más? Si sabemos que puede llover más o menos lo mismo en promedio, pero repartido de forma distinta…. lluvias torrenciales seguidas por grandes sequías. Sabemos también que el incremento de temperatura como el ocurrido en los meses de junio, julio y seguramente agosto, altera la evaporación y el consumo de agua”.
“Sabemos que puede verse afectada la disponibilidad y demanda de agua y sabemos que pueden producirse tensiones en torno al acceso al agua o situaciones críticas como consecuencia de inundaciones. Por tanto, nos conviene entender, observar y anticipar; preparar las infraestructuras adecuadas para almacenar los excedentes de lluvias para un uso eficiente, para resistir parámetros climáticos distintos, a veces extremos”.
Cambio climático
“El agua es uno de los elementos críticos en el escenario del cambio climático sobre el territorio de la Isla Hispaniola, tanto por lo que afecta a la disponibilidad del recurso en sí mismo, en calidad y cantidad; como por la incidencia indirecta que ejerce en otros muchos aspectos: impactos en ecosistemas, en el sistema agropecuario, en infraestructuras construidas …. Genera un efecto en cadena: físico y químico en primer lugar; en los ecosistemas a continuación y en las infraestructuras económicas y sociales inmediatamente después”, sostuvo.