Es necesario insistir

Algunos lectores consideran evasivo tratar temas de Barrick después de que se ejecuta ya la operación; otros, con razones más entendibles, lo apreciarán igual ante la desolación haitiana que nos conmueve.

Los gobiernos dominicanos, no importa cual sea su cabeza, incurren en obligaciones y compromisos de los cuales, luego, deberían avergonzarse.

Balaguer, en el caso FALCONDO pudo corregir el error de sus negociadores, que él sustentó, pero pudo hacerlo en el gobierno de los diez años porque nunca se dejó de mencionar lo que había hecho en el de los doce, y había ratificado el PRD en sus ocho.

Mas, todavía se arrastran los costos de las negociaciones con ENRON, a pesar de que durante todo el proceso de discusiones en el interior del gobierno, y desde fuera tan pronto se conocieron los elementos acordados, se  advirtió y denunció que el mismo sería muy costoso para el país. Lo que obliga a seguir diciéndolo.

Hoy, a diferencia de cuando Balaguer tomó la decisión de suspender los embarques de FALCONDO, acciones unilaterales conllevan fuertes demandas de los inversionistas en cortes internacionales. Por eso es importante negociar con firmeza y no pasar por el Congreso a la velocidad de los sobornos.Además, hacer acumulativas las experiencias. El contrato original de FALCONDO no era deficiente sólo por no haber previsto el pago de regalías por la explotación, sino que lo era, además, por el grado de apalancamiento de la inversión (capital: 25 vs. deuda: 205), por el régimen de depreciación de los activos y por la ausencia de un criterio acerca de las Ganancias de Capital.

En el caso de CODETEL, la ley especificaba claramente que el impuesto por Ganancias de Capital tenía que ser pagado y también estaba en la ley en los múltiples casos en que la concesión de Ferroníquel asentada en Bonao se ha traspasado en salas de conferencias allende los mares con pingües Ganancias de Capitales.

Sin embargo, en unas negociaciones se hace caso omiso de la ley y se exonera a la empresa de parte del pago de ese impuesto, bajo presión de Condolezza Rice, y en los de Falcondo no se paga, sin debates ni denuncias.

¡En el contrato de la Barrick se arranca del traspaso de Placer Dome, sin pagar ese impuesto, y se llega a más, a la invalidación del impuesto!

A la vez, en ese mismo instrumento, no aparece por ninguna parte qué parte de la inversión se hará con capital propio de la empresa y qué otra se hará con financiamientos, de vinculados o no.

Tampoco se establece el régimen de depreciación de los activos.

Esos dos elementos son los que han de determinar el pago de los impuestos, sin fraudes.

Un alto grado de endeudamiento en una empresa agrega costos por amortización e intereses que afectan determinantemente las ganancias y de ellas es que se deducen los impuestos.

Lo propio acontece cuando la velocidad de depreciación de los equipos obliga a altas reservas para el reemplazo de los mismos, lo que afecta también los resultados.En el contrato Barrick se especifica deducción como costos de intereses pagados sobre deudas de inversión, pero no se limitan esas deudas con respecto al capital.

¡Pagarán si quieren!