Escándalos opacan las buenas
nuevas esta primavera

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ENRIQUE ROJAS
ESPNDeportes.com
KISSIMEE, Florida —
Desde que nací he escuchado decir que el mundo está cambiando cuando alguien trata de explicar el comportamiento humano através de la historia, pero la realidad es que algo sigue inalterable desde que se originó la vida sobre la tierra: la inagotable capacidad del hombre para sentir placer por los infortunios de sus semejantes.

“El hombre es el más cruel enemigo del hombre”, dijo el filosofo alemán J.G. Fichte hace más de dos siglos y eso era así desde miles de años antes y lo seguirá siendo por los siglos de los siglos.

Mientras la mayoría de las especies, incluso las más depredadoras, tienen como principio fundamental el protegerse, el hombre es la única que tiene la autoexterminación como costumbre recurrente.

El poeta épico italiano Ludovico Ariosto dijo que “el hombre es el único animal que le hace daño a su pareja”.

Chequeen los principales titulares que se han producido en los campos de entrenamientos de Grandes Ligas desde que los clubes arrancaron su preparación la semana pasada y tendrán un ejemplo perfecto de la forma en que actúa el morbo humano.

“Pettitte se disculpa por usar HGH”, “Miguel Tejada mudo sobre esteroides”, “Drayton McLane apoya a Clemens”, “LoDuca pide perdón por usar sustancias”, “Pedro orgulloso de estar limpio en era de los esteroides”, “Aramis Ramirez evita hablar de su pasión por las peleas de gallos”, “Bla, bla, bla, esteroides, excusas, acusaciones” y así por el estilo.

Pettitte es la gran y casi única noticia en Legends Field, un campo donde entrena el equipo más ganador de las Grandes Ligas y la nómina más cara de todos los últimos años. Un equipo que tiene un 3B llamado Alex Rodríguez que acaba de firmar el contrato más grande de todos los tiempos (280 millones por 10 años) quebrando su propia marca (10 años, 252 millones), al relevista más importante de la historia (Mariano Rivera) y a uno de los peloteros más excitantes de las últimas dos décadas (Derek Jeter).

La aparición de Tejada en el reporte Mitchell eclipsó por completo la gran ofensiva que tendrán los Astros de Houston con el dominicano en una alineación que también incluye al jardinero panameño Carlos Lee y al inicialista Lance Berkman.

Pedro Martínez, un futuro miembro de Cooperstown, llega a unos entrenamientos primaverales con el hombro completamente sano por primera vez en tres años y con un nuevo compañero llamado Johan Santana, pero un video que lo mostró junto a Juan Marichal como observadores en una pelea de gallos en República Dominicana (donde eso es tan normal como las corridas de toros en España o las peleas de boxeo en Nevada) es la noticia.

El mismo tema fue la cuestión más importante en la casa de los Cachorros de Chicago en Arizona cuando llegó el 3B dominicano Aramis Ramírez, un fanático fervoroso de las lidias de gallos en Santo Domingo, donde (repito otra vez) el asunto es legal y forma parte de la cultura del pueblo.

No importó que Alfonso Soriano dijera que tratará de conseguir otro 40-40 o que Carlos Zambrano anunciara que está listo para pelear el Cy Young de la Liga Nacional. Lo relevante es que Ramírez podría ser el Michael Vick de los gallos.

Y no es que los medios de comunicación se hayan confabulado para abordar los temas más negativos y obviar los positivos. Los medios publican lo que es de interés general.

Zoom

Las razones

Y lamentablemente, ahora mismo, la mayoría prefiere una nota de la desabrida novelita entre Roger Clemens y su antiguo entrenador Brian McNamee a leer y escuchar sobre el gran equipo que tienen los Tigres de Detroit entrenando en Lakeland.  El filosofo alemán Arthur Schopenhauer, gran precursor del pesimismo, estaba claro sobre el fin y los medios para conseguirlo de la prensa: “La exageración de toda índole es tan esencial al periodismo como el arte dramático, pues el objeto del periodismo es hacer que los acontecimientos lleguen lo más lejos posible”. Claro que los periodistas podemos ayudar al público a elegir entre temas y temas. Pero solamente podemos sugerir, no imponer, los temas.