Escaramuzas y señuelos para confundir o distraer

Lo que referí hace unas semanas sobre la toma de la Fortaleza Ozama en abril del 1965 y unos disparos que hicieron las fuerzas golpistas por las cercanías del Hotel Jaragua, para indicar que muchas veces se llevan a cabo acciones que aparentan perseguir un objetivo cuando en realidad es otro, motivó un correo de mi estimada y fraternal amiga Fellita Caamaño Grullón, hermana de Claudio, Daisy y Cuqui, quien narra algo que sucedió durante esa heroica hazaña que dirigió el coronel Lora Fernández.

Dice Fellita que Francis, refiriéndose al Coronel Caamaño, Presidente Constitucional, contaba que, previo a los acontecimientos de la Fortaleza Ozama, él mismo ordenó a la emisora al servicio de la causa revolucionaria informar que ya los constitucionalistas habían tomado el lugar, por lo que las fuerzas golpistas, desde San Isidro, enviaron aviones a ametrallar el área de la Fortaleza, creyendo que atacaban a las fuerzas revolucionarias, pero quienes recibieron los efectos fueron los propios policías que estaban dentro, lo que ayudó a los constitucionalistas a entrar al recinto.

Agrega Fellita que Francis se reía cuando hacía la remembranza de que, antes de iniciarse la toma de la fortaleza, llamó temprano al Coronel Despradel, quien era el jefe policial del recinto y le dijo, compadre, (así se decían) ríndase, que ya están sitiados y no quiero que se produzcan bajas de ningún policía, pero que Despradel se incomodó y se negó a rendirse, y cuando los aviones de San Isidro comenzaron a ametrallar el patio de la Fortaleza, él fue de los primeros que se salió por detrás y se tiró al río Ozama. Los demás policías trataron de salvarse como pudieron.

Fue entonces que sucedió lo que expresé en el artículo de referencia, sobre el inicio de los disparos por el lado oeste a la Zona Constitucionalista hacia el malecón, donde estaban Pocho Espinosa, Víctor Ramírez, Ramón Ulises Terrero y otros combatientes conocidos, cuando uno de los oficiales constitucionalistas dijo que se trataba de una coartada, un señuelo, para ayudar a escapar a los policías que estaban dentro de la fortaleza. Incluso uno de esos oficiales dijo que seguramente detrás de esa acción estaba la mente inteligente del Cor. Morillo López.

Este interesante aporte de Fellita, viene a confirmar que tanto en la guerra, en política como en cualquier otra actividad, hay disparos o acciones que aparentan buscar un objetivo, cuando en realidad es otro. Fíjense que en esa misma acción se utilizaron dos tipos de escaramuzas: la de Caamaño desorientando a San Isidro, y San Isidro tratando de distraer a los constitucionalistas.

Lo mismo que quiero advertir que podría estar sucediendo en estos momentos en la política y específicamente en el PLD, que por un lado se lancen disparos para distraer uno de los grupos actuantes, mientras que por el otro lado, los disparos sean para neutralizar sus acciones, pero que ambas cosas podrían resultar escaramuzas y señuelos con un mismo objetivo. Eso lo podremos comprobar en poco tiempo.