Escuelas libres, o el poder del arte para cambiar el mundo

Allison Santana, lleva el ritmo en la sangre, baila desde danza clásica hasta hip hop, siendo huérfana de padre y madre, sus deseos de formarse en esa disciplina se veían imposibles. Fue gracias al Sistema Nacional de Escuelas Libres, del Ministerio de Cultura, que no solo logró cumplir su sueño de ser bailarina, sino que hoy con solo 18 años es maestra suplente de baile en Guachupita.
“Yo no habría tenido la oportunidad de estudiar danza, sino fuera por estas escuela, además, han hecho un trabajo muy impactante en mi vida, me han educado en valores, y esto es muy importante porque los jóvenes que vivimos en barrios pobres muchas veces somos discriminados”, explica la joven bailarina.
Como Allison miles de jóvenes y adolescentes de zonas urbanas y apartadas provincias del país, pueden desarrollar sus vocaciones artísticas, en danza, teatro, pintura y música gracias al programa de Escuelas Libres.
El actor Ángel Mejía, director del proyecto artístico, explicó que a la fecha se han abierto 48 escuelas de este tipo en el país, se les da este servicio a 2,300 alumnos en barrios, provincias y municipios, lo que ha ocasionado que el Sistema Nacional de Escuelas Libres se haya convertido en el programa de mayor cobertura cultural del país y uno de los proyectos cumbres de Cultura.
“Es un programa que tiene como propósito desarrollar focos culturales, como una manera de inclusión social”, destacó.
Asimismo destacó que además de las disciplinas artística los jóvenes aprenden oficios de corta duración.
“57 alumnos egresados de estos centros fueron elegidos para formar parte del staff de maestro de artística del Ministerio de Educación”, dice.
Agrupación. De las clases de arte en sus diferentes disciplinas nacen también grupos de teatro, de baile y banda de música, “esto además de ofrecer un servicio de animación cultural comunitaria sirven como instrumento para mantener a la juventud en actividades productivas y alejada de los males sociales.
Acceso. Según explicó Mejía estos procesos son abiertos, participativos y plurales, los mismos son impartidos de manera gratuita, “a los interesados no se le exige ningún tipo de pruebas de talento, tampoco tenemos prerrequisitos, simplemente la voluntad de aprender, construir y compartir”, explica Mejía.
Programa académico. A diferencia de las escuelas de arte formales, Sistema Nacional de Escuelas Libres, no se rige por un currículo pre-elaborado. Es un tipo de abierta y flexible que a partir de los problemas y necesidades de la comunidad va ofreciendo respuestas a dichas necesidades.
Sin embargo según el director de este programa explicó que una de las principales problemáticas que enfrentan en la actualidad es que no cuentan con suficientes maestros preparados para ampliar y dar respuesta a la demanda, “los salarios son muy bajos pero además la gente con competencias para este tipo de enseñanza no quiere ir a trabajar a lugares lejanos precisamente por la poca remuneración”, dice.
Asimismo manifestó que otra de las debilidades es la limitación de presupuesto, asegura que sería mucho más exitoso contar con recursos.
Herramienta para el cambio. Carlos Florentino de León, director de la Escuela Libre del Carril de Haina, manifestó que en su comunidad esta escuela ha servido como herramienta de transformación social, “tenemos 142 alumnos, podemos decir que somos una escuela de formación del individuo, de nuestra escuela han salido jóvenes brillantes, cuatro de ellos hoy en día están becados en la Universidad Rey Juan Carlos de España, entre ellos Alexis Abreu que va a participar en el musical Rey León, único bailarín que hará varios papeles”, dice.
El arte en desarrollo del ser humano. Ana Luisa García, coordinadora del Sistema Nacional de Escuelas Libres, con 54 años en el mundo del arte y la enseñanza, asegura que el arte en cualquier manifestación, es la parte que le da al individuo la disciplina, “al arte no se le ha dado la importancia que amerita, porque se ha creído que el arte es un lujo; se debe sensibilizar al individuo y hacerlo más humano”, explica.