Ese Gonzalo sí sabe…

Para visitar a un amigo en la Autopista Duarte decidí estrenar la “primera etapa” de la Circunvalación Santo Domingo, partiendo de la Autopista 6 de Noviembre. En el nuevo peaje pagué 100 pesos y me entregaron dos volantes de pago, uno para conservarlo y otro para dejarlo en manos de una joven sentada a tres metros de la caseta, quien presionó un botón que levantó la barra de seguridad.

En marzo del año pasado, el Ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, fue protagonista de un intento de aumentar en 233% el precio del peaje y llegó a modificar algunos controles con barras en ambos lados para duplicar el cobro. La oposición de los transportistas, taxistas y conductores en general, forzó el abandono del propósito, pero Gonzalo, quien tuvo el coraje de poner al presidente Medina a inaugurar el tramo de la autopista sin terminar, ha metido de contrabando (por no decir algo menos honorable) el aumento del peaje en esta vía y en ambos sentidos, siendo yo uno de los ingenuos que tomamos el segundo ticket con la esperanza de que nos lo recibieran de regreso en vía contraria como comprobante de pago.

Con el relumbrón de la nueva obra, el impacto de la disminución de la distancia para cruzar de Norte a Sur y la complicidad del obligado período de acostumbramiento de los conductores con un flujo vehicular discreto, ahora se pagan 200 pesos por un peaje que habitualmente es de 30 pesos y si deseas continuar para el Cibao, se te convierten en 230, un fabuloso aumento del 767% producto de la artimaña del Ministro de Obras Públicas y Comunicaciones.