Espacio para la confianza

Sin perder tiempo, los entes partidarios, organizativos y judiciales correspondientes deben crear condiciones que libren de fallas y dudas sobre eventuales resultados a las siguientes fases del presente electoral. Verse en el espejo de lo recién transcurrido con propósitos críticos. Imprescindible sería que con ánimo constructivo la Junta Central Electoral y las representaciones sin excepción de los futuros concurrentes a contiendas concilien posiciones para preservar el proceso de imperfecciones y construir una mayor confianza en el factor electrónico que en el paso inicial vivido en octubre fue mayormente experimental. Las dudas son tan significativas que la JCE supedita el empleo futuro del voto automatizado a una aceptación consensuada. Prudente y sabia decisión.

Si la disponibilidad de expertos y tecnologías manejadas con neutralidad permiten eliminar sospechas sobre los equipos disponibles debe llegarse a esa certeza. Pero además el país no debe marchar hacia las próximas votaciones con el temor a que en anticipación a ellas y en los escenarios que rodeen urnas, el Poder vaya a repetir ilegalmente el despliegue de medios y recursos a favor de sus opciones electorales que en ruptura con la neutralidad a que está obligado el Estado fueron ostensibles. Deben hacerse valer estrictos impedimentos a la antidemocrática intrusión del oficialismo en las consultas que llevaría a desconocerles legitimidad.

Senasa como contrapeso

En la mixtura público-privada en que resulta la Seguridad Social, el Estado tiene oportunidad de colocarse continuamente a favor de los intereses de los asegurados en los organismos de dirección del sistema en los que debe brillar con propuestas y exigencias de cumplimiento de normativas favorables al componente débil que son los afiliados. Además la estatal Senasa es herramienta válida para contrarrestar los efectos del lucro de las demás aseguradoras.

Creada estrictamente para servir a la sociedad y al componente contributivo-subsidiado del espectro social sin mezquino énfasis en utilidades, Senasa debe seguir obrando para bien, contribuyendo a la universalidad de la protección como meta pendiente, cuidándose celosamente de fallas administrativas, de costos onerosos al operar y de condicionamientos políticos.