España empata con Inglaterra en un agónico partido 2-2

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Isco y el debutante Iago Aspas rescataron ayer un agónico empate para la selección española ante la de Inglaterra (2-2) que, sin embargo, no logra camuflar el pobre encuentro de los de Julen Lopetegui en Wembley.
El tanto del futbolista del Real Madrid en el minuto 96 fue una recompensa excesiva para una España que volvió a extrañar en el centro de la zaga a Sergio Ramos y a Gerard Piqué y que hasta el 89 parecía encaminada a una derrota sin paliativos ante una Inglaterra mucho más motivada. España se tomó el amistoso al pie de la letra y se vio superada en todo momento por un equipo de casa voluntarioso, consciente de la importancia moral de ganar a la Roja para afianzar el proyecto de Gareth Southgate en el banquillo.
Después de cumplir con creces hace tres días ante Macedonia (4-0), Lopetegui aprovechó el partido para probar diferentes variantes tácticas y sorprendió al salir de inicio con una defensa de tres: con Nacho, Azpilicueta e Íñigo Martínez, mientras que Carvajal se colocó como carrilero derecho.
El seleccionador quiso premiar a Aduriz por su buen partido en Granada y le dio la titularidad en un estadio tan icónico como Wembley y ante un rival histórico como Inglaterra.
El delantero del Athletic, junto a Reina, Mata, Íñigo y Azpilicueta, fue una de las cinco novedades de una España que naufragó en el primer tiempo y que acusó en exceso el experimento de la defensa de tres.
En Inglaterra, Southgate, quien a falta de su confirmación oficial, dirigía el cuarto y último encuentro para el que había sido contratado, optó por introducir tres modificaciones con respecto al equipo que goleó el viernes a Escocia (3-0).
Nathan Clyne entró en el lateral derecho, Jesse Lingard ocupó el lugar del lesionado Rooney.