Especialista pondera beneficios de terapia robótica en tratamiento del cáncer de próstata inicial

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El doctor Octavio Cruz Pineda, quien trabaja la terapia robótica, ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU), en el país, ponderó hoy las características y bondades de esa técnica para el tratamiento del cáncer de próstata inicial.

Según  el galeno, la tecnología robótica HIFU se utiliza desde 1993 con demostrada eficacia terapéutica y es recomendada por organizaciones como el Instituto Británico para la salud y la Excelencia Clínica (NHS), la Asociación Francesa de Urología (AFU) y la Asociación de Urologistas Italianos (AURO), y está disponible en el país por el interés de los Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat) de estar a la vanguardia en la medicina.

“En el mundo hay alrededor de 230 centros especializados en esta terapia con más de 40 mil tratamientos realizados apoyados en la experiencia de más de 15 años en países tales con Francia, Alemania, Italia, Inglaterra y Canadá, mientras que en la República Dominicana se han tratado exitosamente 100 casos”, destacó.

Puntualizó que la terapia robótica focal de ultrasonido de alta intensidad destruye las células cancerígenas de la glándula prostática mediante el calor sin dañar los tejidos circundantes, es decir que solo ataca la parte enferma de la próstata y así  preserva y maximiza la calidad de vida del paciente.

Para la terapia, que consiste en un procedimiento ambulatorio con una duración de una a tres horas, el paciente no tiene que ingresarse y como se realiza bajo anestesia es totalmente indoloro.

Cruz Pineda explicó que, además, “es asintomático y posteriormente deja muy poca secuela. Al paciente se le coloca una sonda entre una semana y 10 días”.

Señaló entre las ventajas de las que goza el paciente de cáncer de próstata  inicial que ha elegido la terapia de HIFU el hecho de que “es más segura y precisa, es guiada en tiempo real por ultrasonidos y no deja cicatrices”.

Aseguró que es una técnica mínimamente invasiva y explicó que de los 100 casos registrados, solo han tenido de tres a cuatro pacientes que han presentado dificultades para orinar, así como  en la uretra, es decir que ronda un cuatro por ciento de los pacientes asistidos frente a una enfermedad maligna el que comparado con otros procedimientos no ocasiona incontinencia, impotencia, ni la suma de ambas.

“Nuestro mayor escollo es que los seguros médicos se hacen reticentes en ese sentido, no están cubriendo los procedimientos, pero se va abriendo espacio, porque los pacientes entienden que es una tecnología que llegó para triunfar y que además de eso los resultados han sido excelentes”, expresó Cruz Pineda.