Espejismos y fracasos vs. realidad y esperanza

Como ya usted se inscribió en el partido de la REALIDAD Y LA ESPERANZA, podrá dedicarse a realizar una reforma fiscal que mejore la productividad de su economía disminuyendo costos adicionales y aumentando las ventajas comparativas de sus exportaciones de bienes y de servicios.

De esta forma usted ya puede eliminar la comisión cambiaria y los nuevos impuestos a la importación que le están creando problemas con sus vecinos Centroamericanos y Caribeños en la Organización Mundial de Comercio (OMC), así estará aumentando su bienestar económico y reduciendo el costo de sus empresas.

Pero como usted se encuentra negociando dos acuerdos de libre comercio uno con el ALCA y el otro bilateral con los Estados Unidos de América que entrarían en vigencia en el 2004 y en el 2005, tiene que emprender una reforma arancelaria que sea compatible con esos acuerdos lo que demandará mayores reducciones en las tasas arancelarias. Estas disminuirán el costo de sus empresas, aumentarán el comercio creando empleos y le permitirán a usted consumidor aumentar su bienestar al reducirse el precio de los productos que usted consume.

Como es de su conocimiento las empresas de zonas francas emplean unas 200,000 perso nas, estas empresas a partir del año 2007, por los acuerdos en la OMC, comenzarán a perder sus ventajas impositivas, además dentro de poco las textileras también verán eliminar las ventajas que en términos de acceso al mercado les ofrece el acuerdo multifibra con los Estados Unidos de América, por lo tanto la reforma fiscal tiene que abocarse desde ya a resolver esta situación de forma de darle estabilidad e impulso al crecimiento de estas empresas.

Como usted habrá notado todas las medidas implican una reducción de los ingresos fiscales, lo que es imposible de lograr en un país con tantas necesidades insatisfechas en sus sectores de menores ingresos. En un país como el nuestro con escasa formación de ahorro para la inversión, mi sugerencia a usted es que dicha reforma permita, a través de los ingresos, aumentar la formación de ahorro de las personas y de las empresas reduciendo el impuesto sobre la renta al 15%, incluyendo un progresivo anual que comience en el 5% para las empresas de zonas francas, y se penalice al que mas consume aumentando el ITBI al 15% y ampliando su base, excluyendo las medicinas, los productos agrícolas no procesados y el transporte público. Se ampliaría el universo del impuesto selectivo al consumo interno, de aquellos artículos que se consideren de lujo.

Por último, le ruego que no invente más y quítese de la mente el que las privatizaciones le van a llenar el buche a la gallina, pues no dan los números por ninguna parte. Véndalas con transparencia y que los ingresos sean destinados a aumentar el gasto social, la construcción de presas y la reforestación del país. Ah, y para su completa tranquilidad, por el por si acaso, no olvide obligar a sus legisladores a prohibir por ley los déficit del sector público en lo que resta de la presente década.

Si después de esta lectura usted esta de acuerdo conmigo, le aseguro junto a su familia el mejor de los futuros en este promisorio país nuestro de cada día.