Esperan que China repare interrupción circuito que causó

26_08_2015 HOY_MIERCOLES_260815_ Economía6 E

El banco central de China, que contribuyó a provocar la caída de los mercados con una devaluación sorpresiva hace dos semanas, quizá sea el único en el mundo con capacidad suficiente para frenarla.
Con unos 25 billones de yuanes (US$3,9 billones) en depósitos bancarios todavía bloqueados como reservas y la tasa de interés de referencia a un año en 4,85 por ciento, el Banco Popular de China tiene a su disposición un arsenal suficiente en materia de política monetaria.

Las tasas de crédito en los Estados Unidos, Europa y Japón ya son cercanas a cero y la caída está haciendo vacilar la confianza en que la economía global será lo bastante fuerte como para resistir un ajuste de la política previsto por parte de la Reserva Federal.

Más de US$5 billones fueron borrados del valor de las acciones en el mundo entero desde la devaluación del yuan por parte de China el 11 de agosto, lo cual ahondó las preocupaciones referidas a un malestar en la segunda economía mundial.

Una liquidación global en los activos más riesgosos se aceleró el lunes en tanto los precios de los productos básicos se desplomaron hasta un mínimo en 16 años y las monedas de los mercados emergentes se debilitaron. Las acciones chinas cayeron en su nivel más alto desde 2007.

“Deben impulsar la confianza del mercado”, dijo Rob Carnell, economista internacional principal en ING Bank de Londres. “Probablemente se sienten presionados a hacer algo que no decepcione a los mercados, pero eso les exigirá intervenir en grande y consumir toda la munición que les queda. Si sólo tiene un efecto temporario, a continuación sólo parecerán más vulnerables”.

Economía se debilita. Las acciones asiáticas se desplomaron el pasado lunes y en Europa la liquidación accionaria se agravó. El índice Stoxx Europe 600 cayó por cuarto día, retrocediendo más de 3 por ciento. El índice DAX de Alemania bajó 3 por ciento y actualmente está un 21 por ciento más abajo que un pico máximo en abril.

Crecen en China los argumentos a favor de una flexibilización de la política, en tanto este mes un índice industrial cayó hasta su nivel más bajo en más de seis años. Esto tuvo lugar luego de conocerse en julio datos más flojos de lo esperado en inversión, producción industrial, ventas minoristas y exportaciones.

Los esfuerzos de los diseñadores de la política por sostener el crecimiento todavía deben evitar una desaceleración, lo cual amenaza el objetivo expresado por el premier Li Keqiang de un crecimiento de un 7 por ciento para este año.

Algunas de las medidas adoptadas fueron hasta ahora cuatro rebajas de las tasas de interés desde mediados de noviembre, un programa de canje de deuda para aliviar la presión de financiamiento sobre los gobiernos locales, y fondos inyectados en bancos de fomento y desarrollo para canalizar crédito a la economía real.