Espinacas, sabrosas y energéticas

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No es casualidad que el endeble Popeye necesitase una lata de espinacas cada vez que quería defender a la pobre Olivia del acoso de Brutus. De hecho, la fama que tiene esta verdura es totalmente merecida.

Sus propiedades nutritivas son muchas, ya que no sólo aportan energía y fuerza, además son ligeras y no tienen un solo gramo de grasa, aunque es necesario acabar con algunos mitos exagerados sobre su aporte de hierro.

Se desconoce el origen de la espinaca, aunque los primeros cultivos se pueden ubicar  en la zona del Cáucaso y parte de Persia. Las espinacas llegaron a Europa hace mil años, gracias a las invasiones árabes. Alrededor del siglo XI, los musulmanes introdujeron en la dieta medieval de la Península Ibérica esta verdura, aunque también llegaría a otras partes del Viejo Continente, gracias a las incursiones en Oriente Próximo de los cruzados.

Cultivo y consumo
Las espinacas se consideran verduras en el mundo de la gastronomía, pero desde el punto de vista botánico, son hortalizas. Su periodicidad es anual y se cultivan en suelos blandos, con buena cantidad de abono y nutrientes.

Si son frescas, antes de su utilización han de lavarse con esmero para eliminar posibles restos de tierra y arenilla y las hojas pocos frescas o dañadas. También es conveniente desechar los tallos demasiado fibrosos o duros. Las hojas frescas de la espinaca pueden consumirse en una original ensalada, siempre que estén lo suficientemente tiernas como para poder ser degustadas de este modo. Así se puede aprovechar toda su riqueza vitamínica.

Si se quieren cocinar, se puede aplicar un gran número de técnicas culinarias e incluirlas en diversidad de platos. Al vapor, conservan muy bien sus propiedades nutricionales, pero también pueden prepararse hervidas, fritas, salteadas… Son un acompañamiento ideal para platos de legumbre, arroz o incluso algunas carnes o pescados como, por ejemplo, el bacalao. También pueden acompañar  platos de pasta o formar parte de tortillas, cremas y purés de verduras. Un modo muy sabroso de cocinarlas es gratinarlas con un poco de salsa de queso o acompañarlas de unas papas fritas o una salsa bechamel.

Propiedades muy saludables
Sus hojas de verde intenso y oscuro esconden gran cantidad de vitaminas y minerales. Las vitaminas A y C son las que están más presentes en esta verdura, aunque el mejor modo de aprovecharse de estos nutrientes es comiendo las hojas en crudo, en ensaladas, por ejemplo. Existe gran variedad de espinacas, todas ellas clasificadas por el tipo de hoja.

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Curiosidades de las espinacas
“Popeye”, un personaje de dibujos animados que simbolizaba la fuerza y el optimismo, nació durante  la crisis económica americana de los años 30 del pasado siglo. Su fortaleza y energía se debían a su dieta basada en el consumo de espinacas, no obstante, estas verduras son tan nutritivas como cualquier otra. El color de las hojas es verde oscuro y brillante, el tallo mide unos 15 centímetros de largo.

Receta

Canelones de espinacas     

12 placas de canelones

l libra de espinacas

1 taza de  pasas, 2 dientes de ajo

1/2 libra  queso Emmental rallado

2 vasos de leche

3 cucharadas de harina

1 vaso de salsa de tomate

2 vasos de salsa bechamel

Sal, y pimienta.

Preparación
Lavar las espinacas, picar y cocer en agua y sal diez minutos. Escurrir. Cocer los canelones y extenderlos uno a uno sobre un paño. Picar la cebolla y el  ajo y sofreírlos en una cazuela junto con los piñones y las pasas. Añadir las espinacas y rehogar. Verter la leche y dejar que se evapore un poco. Salpimentar y agregar la harina. Mezclar bien, retirar del fuego y rellenar las placas de canelones. Ponerlos en una fuente de horno engrasada, cubrir con la bechamel.

Las claves

1.  Elegirlas
A la hora de comprar espinacas es recomendable seleccionar aquellas que presenten un color verde, brillante y uniforme. Las hojas han de tener un aspecto fresco y tierno. Se aconseja rechazar aquellos ejemplares que tengan manchas rojizas o amarillentas, porque es probable que hayan aparecido como consecuencia de una contaminación por hongos.