Estacionamientos que producen tapones

El proceso de construcción de las tres principales carreteras del país se desarrolló bajo el esquema de comunicar los principales pueblos de cada región con un trazado invasivo.
Con el correr de los años, el crecimiento de los pueblos y del parque vehicular se combinaron para crear difíciles condiciones de tránsito a través de la mayoría de esas comunidades.
Ello ocasionó que diversos gobiernos hayan construido vías de circunvalación y alterado el trazado de algunas carreteras para descongestionar las ciudades.
La autopista 6 de Noviembre, por ejemplo, fue construida por la administración del Dr. Joaquín Balaguer (1986-1990), ampliada hasta Baní por Hipólito Mejía y concluida por el Dr. Leonel Fernández.
Se recurrió a la construcción de esa vía alterna para eliminar los grandes entaponamientos que producían en San Cristóbal los flujos transportivos hacia y desde el suroeste del país.
Posteriormente se procedió a la ampliación del tramo carretero San Cristóbal-Baní y tras la llegada al poder de Danilo Medina se intervino el trayecto Baní-Azua.
La carretera Azua-Barahona, inaugurada el 7 de agosto de 1938 por el dictador Rafael Leónidas Trujillo, actualmente es objeto de un mejoramiento sustancial.
Conjuntamente con el mejoramiento de la red vial, las ciudades de Baní y Azua se han convertido en dos cuellos de botella del flujo vehicular hacia y desde el Sur profundo.
Cuando viajamos hacia el suroeste, tenemos que atravesar a Bani por la avenida Máximo Gómez, la cual es de una vía con dos carriles, en uno de los cuales se permite el estacionamiento.
El mismo escenario se reproduce cuando cruzamos por Azua a través de la avenida Emilio Prud’Homme, la cual también es de una vía con dos carriles y muchos vehículos se estacionan en el de la izquierda.
En la ruta de regreso desde el Sur profundo se repite la misma situación, en el paso obligado tanto por Azua como en Baní.
En ambas ciudades agentes de la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET) prestan servicio, pero su presencia no resuelve los problemas de entaponamientos.
Los cotidianos “tapones” al atravesar Bani y Azua no van a desaparecer hasta tanto los respectivos cabildos no prohíban el estacionamiento en las vías por donde transitan los flujos hacia y desde el sur profundo.
Desde luego, esa prohibición sería un atenuante, pues la solución lógica a la que siempre se ha recurrido es una vía de circunvalación.