¿Estamos ante una persona infiel?

Estoy segura de que todos coincidimos cuando de infidelidad se habla, ya que es considerada la mayor traición que se le puede cometer al otro miembro de la relación amorosa, porque cuando tenemos pareja, asumimos inconscientemente un contrato implícito que conlleva lealtad, exclusividad y respeto. Sin embargo, pocos estamos conscientes de que tanto abarca este término y que tantas acciones y/o conductas o comportamientos, implican una violación a ese “contrato”.
¿Por qué digo esto? Porque a veces pareciera como que no nos diéramos cuenta (o no queremos darnos cuenta) de que, si nuestro compañero acostumbra a mentirnos, a ocultarnos -omisión de la verdad- y practica, además, una constante deshonestidad debemos tenerlo claro, estamos ante una persona infiel. Porque tan solo el hecho de llevar a cabo comportamientos de cortejo, de conversaciones e interacciones cargadas de galanteo o incluso de tensión sexual, implica una infidelidad.
Y yo sé que cuando la mayoría de las personas piensan en la infidelidad (sobre todo el dominicano/a que aún asume muchas cosas como “normales”, claro, en el hombre, porque en las mujeres si están mal, cierto?), seguramente lo primero que les viene a la mente es el sexo. Sin embargo, la infidelidad física no es el único tipo de adulterio que existe. Según explican un grupo de investigadores noruegos que realizaron un estudio que se publicó en la revista Personality and Individual Differences, una infidelidad nos duele igual, aunque no se haya producido el acto sexual. Y es que cuando nos engañan, ya sea con sexo o no, sentimos que la confianza se ha perdido, y cuando la misma queda comprometida, es complicado volver a recuperar la estabilidad y conseguir que la relación funcione igual que antes. Eso sí, superar estas crisis depende en buena parte de cuál de los tipos de infidelidad se ha cometido.
Pueden clasificarse de diferentes maneras, según diversas fuentes:
1. Directa
Aquella en la que el infiel tiene en mente engañar a su pareja.
2. Indirecta
Cuando se da el caso contrario al anterior.
3. Online o virtual
Ambas personas nunca llegan a tener contacto físico, y si lo tienen pasaría a ser otro tipo de infidelidad, porque la virtual solamente hace referencia a que todo queda en los medios sociales digitales.
Y en esta abundaré un poco más, porque para mí, es una de las más comunes hoy día, que está pasando desapercibida en nuestras propias narices. Pues con la inclusión de las nuevas tecnologías en nuestras vidas, muchas personas emplean estos medios para ser infieles, ya que cómodamente pueden conectarse en cualquier momento (incluso con la pareja en casa). Y la realidad es que eso, aunque solo sea contactar a una persona por línea, mandarse fotos privadas, o mensajes fuera de tono, sigue siendo un engaño.